Salud

«El mayor falso mito es que el cáncer no se puede curar si se diagnostica en fase avanzada»


En España el cáncer de ovario es la cuarta causa de muerte por cáncer en mujeres y, aunque no es extremadamente frecuente, cada año se diagnostican más de 3.200 nuevos casos. El objetivo del Área Clínica de Oncología Ginecológica del Instituto Valenciano de Oncología (IVO) es ofrecer a las pacientes un tratamiento completo y coordinado entre las diferentes especialidades. Es más beneficioso para ellas disponer de un equipo coordinado de más de diez especialidades dedicadas a diagnosticar, tratar e investigar monográficamente un tumor, como es el caso del área que dirige Poveda.

-Más del 60% de estos cánceres se diagnostican en fase avanzada, ¿a qué se debe?

-El cáncer de ovario da pocos síntomas en su inicio, muchas veces ninguno. Otros tumores avisan (sangrados imprevistos, bultos en mama,…) pero cuando este tumor da síntomas suele estar en fase avanzada. Estamos trabajando duro, pero no tenemos todavía programas de «screening» o de diagnóstico precoz que sean suficientemente eficaces como para instaurarlos. Y conviene ser claros para que nadie se sienta o sea confundida con este tema. El mensaje positivo es que tenemos en el mundo mucho estudios en marcha que aplican medios que no hemos tenido hasta ahora. Además, estamos interconectados con la información que generan. Espero que pronto veamos luces.

-¿Se puede hacer algo para prevenirlo?

-En el caso de la población de riesgo (historia familiar o predisposición genética) la exéresis profiláctica de ovarios y trompa está recomendada para prevenir el cáncer de ovario (hasta un 80% de disminución de riesgo). Esta recomendación se hace a partir de los 40 años y cuando la mujer ha cumplido su deseo genésico. Pero esta población de riesgo es baja, supone solo cerca del 10% de los cánceres de ovario. Para el resto no tenemos métodos de prevención.

– ¿Qué relevancia tiene la carga genética?

-El riesgo de padecer un cáncer de ovario se multiplica por más de 15 si una paciente tiene mutaciones en los genes BRCA-1 y 2, y por 10 si presenta el síndrome de Lynch. Por eso existen unidades de consejo genético que saben valorar y aconsejar que población debe someterse a estudios y que medidas profilácticas. La verdad es que en nuestro país somos afortunados al disponer en la sanidad pública de unidades de consejo genético perfectamente estructuradas.

– Un cáncer ginecológico conlleva un tratamiento psicológico diferente, ¿por qué?, ¿en qué debe basarse y qué debe tener en cuenta?

-Todos los cánceres ginecológicos afectan a la mujer en su esencia, física, hormonal y psicológicamente. Si está en edad fértil y quiere tener hijos afecta de manera directa a esto. Y si no es así, también afecta, pues genera dudas respecto a la recuperación física y emocional. Es crucial tener soporte de psico-oncólogos que se dediquen específicamente a este tumor. No tiene las mismas repercusiones psicológicas un tumor en la piel, en el aparato digestivo o en otra localización. No quiero decir que tenga más o menos, simplemente diferente.

-¿Cuáles son los tratamientos más efectivos? ¿Y el índice de supervivencia?

-La cirugía es clave. Debe ser realizada por expertos. La diferencia en supervivencia es casi el doble según quien la realice. Una mala cirugía no la arregla un buen tratamiento médico. Por lo tanto no nos cansamos de insistir en que hay que comenzar bien. Estamos en un momento de grandes avances y es debido a la investigación, que nos permite aumentar el conocimiento y aplicarlo al beneficio de nuestras pacientes. ¡Ánimo a nuestras pacientes, pues vemos luz donde solo veíamos sombras!

-¿Qué ventajas tiene el abordaje multidisciplinar de esta enfermedad?

-Todas. No tiene nada que ver tomar decisiones aisladas, que planificar conjuntamente el plan de tratamiento, el manejo de complicaciones o las mejoras en rehabilitación o soporte psicológico.

-¿Cuál es el principal mito respecto a este cáncer?

-Que no se avanza apenas. Esto no es verdad. Mire, en el grupo mundial de investigación sobre cáncer de ginecológico (GCIG) trabajamos juntos 29 países en la actualidad. El esfuerzo común ha permitido que en los últimos diez años hayamos generado tratamientos en GCIG que han cambiado la práctica clínica.

-¿Existen tabúes en torno a él?

En todos los cánceres creo que hay tabúes. Todavía cáncer es una palabra maldita en muchas culturas. Habría que preguntar a nuestras pacientes. El mayor falso mito es que no se puede curar si se diagnostica en fase avanzada. Esto no es cierto. Hoy curamos más del 40 por ciento en fases avanzadas y se curan globalmente cerca del 60 por ciento de las pacientes. Y seguimos mejorando, porque investigamos. Animo a todos a apoyar los programas de investigación. La investigación salva vidas.

– Miembro fundador, y hasta 2013 presidente, del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (Geico).

– Miembro fundador del Grupo Español de Investigación en Sarcomas (GEIS).

– Presidente del grupo mundial de investigación en cáncer ginecológico, GCIG (Gynecologic Cancer InterGroup).

– Ha participado activamente en los consensos mundiales sobre cáncer de ovario de 2004 , 2010 y 2015, siendo co-autor de sus publicaciones.

– Profesor de Oncología Médica en diversos cursos para postgraduados, consultor médico en diferentes eventos científicos.

– Ha desarrollado y establecido el «International Symposium on Advanced Ovarian Cancer».




Fuente: La Razón

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