El regreso de Gareth Bale al estadio Santiago Bernabéu 49 días después, tras lesionarse y reaparecer con Gales con la que logró la clasificación para la Eurocopa que celebró con una polémica pancarta que ha agotado la paciencia de los aficionados madridistas, acabó con una pitada histórica del madridismo a uno de sus jugadores y sin precedentes.

Desde la llegada al estadio Gareth Bale supo lo que le esperaba. Los insultos acompañaron su bajada del autobús horas antes del partido. Zinedine Zidane le ‘protegió’ de inicio, dejándole en el banquillo, pero cuando su nombre sonó por megafonía fue atronadora la primera reacción.




Fuente: Agencia Efe

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