Deporte

El Madrid se lo cree


El Sevilla llegó al Madrid dispuesto a competir con el rival con el que estaba empatado a puntos y se marchó con cinco goles y la probada sensación de que, en realidad, estaba a una distancia sideral del conjunto que entrena Zidane. Y es que antes del encuentro, el equipo blanco tenía dudas con los goles que no llegaban, problemas con la forma de algunos jugadores, sospechas de que la segunda unidad no funcionaba y una defensa con demasiadas bajas. Y sin embargo, tras la primera gran goleada en el Bernabéu esta temporada y el juego exhibido, todo ha cambiado.

Línea a seguir

«Ojalá podamos seguir así: marcando. Son dos partidos y ocho goles. Hay que seguir así. Estamos creciendo en todos los sentidos. También en el juego porque si juegas bien puedes llegar más», explicaba Zidane después del partido. En dos partidos, el Madrid ha marcado ocho goles, una cifra muy lejana de sus cifras de esta temporada y, sobre todo, ha demostrado una superioridad frente al rival que sólo se vio en la de la Supercopa de España contra el Barcelona. Ése Madrid poderoso y enérgico se fue perdiendo por la falta de gol frente a rivales complicados, pero también contra equipos más débiles. La línea mostrada contra el Borussia en Champions y confirmada contra el Sevilla el sábado da un salto de calidad al equipo y también en la ambición. La afición madridista abandonó el Bernabéu más ilusionada que nunca.

Ronaldo al mando

Insistía Zidane en que el juego de su equipo ha mejorado en los últimos partidos, pero sólo los goles certifican el crecimiento. Faltaba, por tanto, los que mete Cristiano Ronaldo. Infalible en Champions, en la Liga le costaba mucho más. El encuentro del sábado contra el Sevilla fue una fiesta para él: primero posó con los cinco Balones de Oro, marcó dos tantos, estuvo tan implicado en el juego como siempre (porque su insistencia, sus desmarques nunca faltan) y fue sustituido antes para que se llevase una ovación. Con su goleador enchufado, todo es más fácil para el resto.

Todos suman

Parecía imposible hace un par de partidos que el Madrid, sin el carácter que imprime Casemiro y la clase de Isco pudiese mantenerse entero durante un encuentro. Pero sin ambos, hizo el mejor encuentro de la temporada. Ayudó que la llamada segunda unidad dio el paso adelante que se les pedía. Asensio se sintió libre y Lucas Vázquez recordó al jugador que impresionó en su primer año en el Madrid. Mientras que atrás, Nacho tomaba galones, Vallejo se adelantaba a todos y las carreras de Achraf por la derecha tuvieron un sentido. Zidane no ha dudado de sus jugadores ni en los malos partidos y estos le responden.

Variedad táctica

«Jugamos un 4-4-2. Sé que los extremos del Sevilla juegan muy arriba y había que taparles a ellos y a los laterales. Tuvimos un jugador menos en el medio, pero era normal y la opción que elegimos», explicó Zidane. Tenía bien preparado el partido y optó por cambiar el dibujo, debilitar el rival y fortalecer a los suyos. En vez de agarrarse a un sistema, sabe Zidane que en la variedad está el éxito.




Fuente: La Razón

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