El Real Madrid de Zidane va camino de ser uno de los peores Madrid de la historia. En Anoeta el equipo blanco sufrió su undécima derrota en la Liga (17 en el total de la temporada). No sucedía algo igual desde la temporada 1998-99, en la que también fueron 17. Ya es con justiciael peor Madrid del siglo XXI, pero si el domingo vuelve a perder en el Santiago Bernabeu en el intrascendente partido con el que cierra el curso liguero ante el Betis igualaría con 18 derrotas la segunda peor temporada en toda su historia, la 1994-95, y se quedaría a sólo una de las 19 de la temporada 84-85, el peor registro en la historia del club.





Todo ha transcurrido de una forma muy distinta a como pensaba Zidane cuando retomó los mandos de la nave el 11 de marzo. En aquel entonces el Madrid acababa de caer eliminado de su competición favorita, la Champions, (unos pocos días antes el Barcelona le había echado de la Copa en semifinales) y ya no contaba en la Liga.


Cambios en la portería

Florentino Pérez podría haber comunicado a Keylor Navas que no sigue la próxima temporada

A Zidane le costó aceptar volver al cargo en ese momento, pero accedió a ser el pararrayos de Florentino Pérez, que al conseguir su vuelta se apartó del foco de la crisis y mandó un mensaje de optimismo e ilusión al madridismo.

Dos meses después, la crisis parece haber atrapado de lleno a Zidane, quizás demasiado optimista a la hora de valorar el estado de la plantilla y su capacidad de poder reflotar la nave.

Los números son significativos y no admiten réplica. Lopetegui fue destituido con el Barça a a siete puntos; Solari recibió la carta de despido con los blaugrana a doce y el Madrid de Zidane ha vuelto a los 18 de distancia, la misma que hubo al término de la campaña anterior, distancia sideral que pareció insignificante al ganar la tercera Champions seguida en Kíev.

A día de hoy, el único consuelo del hincha madridista se lo ha proporcionado el Liverpool, “pero la eliminación del Barcelona no mejora en nada nuestra temporada”, como explicó Zidane en su penúltima rueda de prensa el sábado.





El madridismo ha ido acumulando sinsabores en estos dos meses y ya en el imaginario colectivo de los blancos hasta Zidane aparece como uno de los grandes culpables de la temporada. Más allá de sensaciones, lo cierto es que algo se ha roto entre Zidane y buena parte del vestuario que le hizo ganar tres Champions. Ahora muchos jugadores parecen irrecuperables para la causa. Ayer mismo, según Jugones, el club habría comunicado a Keylor Navas, con contrato hasta el 2021, que no iba a seguir porque los dos porteros para la próxima temporada van a ser Courtois y Lunin.

De confirmarse la noticia esta sólo podría interpretarse como una pérdida de peso de Zidane, incapaz de defender a los jugadores que tenía intención de proteger pero que no le han dado argumentos. Malas noticias para Isco y Marcelo, otros dos en la picota. El lateral brasileño es de los que peor ha acabado la temporada. Reguilón le tenía ganado el puesto. Zidane parece empeñado en que continúe. Otro tanto es la situación de Isco. El malagueño fue de los que mejoraron más con la vuelta de Zidane, pero dicho efecto se ha ido apagando poco a poco. Tiene complicado continuar porque Florentino Pérez cree que es de los que más caja puede dejar.





De Bale, Ceballos y Llorente ya se habla como de exjugadores del club. Bale no ha ido ni convocado los dos últimos partidos. Zidane ya pidió que se prescindiera de él en verano y como no se le atendió esa fue una de las razones de su espantada. En este caso se da la circunstancia de que el madridismo ya no soporta al galés, que sale a pitada por partido en el Bernabeu. Con todo, la idea de Bale es seguir. Cuenta a su favor con que nadie ofrece mucho por él, pero tal y como están las cosas parece complicado que no se llegue a un acuerdo para su salida.

La operación renove está en plena ebullición.








Fuente: LA Vanguardia

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