El desafío era mayúsculo. Destronar al Olympique de Lyon después de tres años de absolutismo se antojaba difícil para cualquiera. Por más ilusión y motivación que desprendiera, este Barça
tampoco pudo ser la excepción. El conjunto catalán recibió un baño de realidad en el Ferencváros Stadion de Budapest. Las francesas despertaron del dulce sueño europeo a un equipo que difícilmente podía imaginar estar en la final de la Champions femenina a comienzos de temporada. Lo hicieron de la forma más dura posible, haciendo gala de una superioridad abismal (4-1).

Todo el mundo coincidía, también desde el entorno blaugrana, que la final llegaba antes de lo previsto. El premio a la labor realizada por parte de las jugadoras y del cuerpo técnica, sin embargo, no podía desaprovecharse. Poco se le puede reprochar al Barça frente a un equipo poderoso, imponente, de un físico incomparable y una calidad indiscutible. Tener el doble de presupuesto ayuda, pero el trabajo que hay detrás culminado por Reynald Pedros no debe desmerecerse.






‘Hat-trick’ de la Balón de Oro

El 4-0 en la primera media hora resume la superioridad abismal de las francesas

El Lyon es una máquina de ganar. Devora finales como si nada. Las juega como si estuviera en el patio del colegio. Y destroza al rival sin piedad. Esa voracidad insaciable a ejemplifica mejor que nadie Ada Hegerberg. La primera mujer Balón de Oro de la historia demostró por qué es merecedora de esta distinción con un hat-trick en medio hora. Antes había abierto la lata Marozsán ya en el minuto cinco.

La futbolista germano húngara recibió el cariño en su primer partido en el país en que nació desde que por megafonía anunciaron su nombre. Eran los instantes previos al choque. Cálidos abrazos de ánimo en el bando blaugrana. Ya habían hecho historia, pero faltaba añadir la suculenta guinda. Una acción muy clara desaprovechada por Duggan nada más empezar albergaba esperanzas. Nada más lejos de la realidad.

Oshoala superó a Bouhaddi en la recta final del choque
(Reuters)

Pedros acertó dando entrada a van de Sanden de inicio, una auténtica bala por la banda derecha que hizo un daño irreparable. Un centro de la holandesa lo aprovechó Marozsán llegando desde atrás. Nada pudo hacer Paños. Cada acercamiento del Lyon era sinónimo de peligro. Era imposible frenarlas por fuera. Sus laterales Majri y Bronze explotaron las virtudes en el área de Hegerberg. Bola que vio, bola que cazó.





Al Barça le costó imponer su estilo por la presión asfixiante de las galas. Cada gol causaba un tremendo dolor anímico. El 4-0 a la media hora cerró el partido antes de hora. Con el estómago lleno, el Lyon bajó la intensidad y las blaugrana pudieron desplegar algo más su juego. Resaltar el empeño de Aitana Bonmatí, titular por lla baja sensible de Hamraoui que obligó a Vicky Losada a retrasar su posición.


Oshoala premió la actitud encomiable del equipo catalán con un gol en el último minuto

Precisamente fue la capitana quien tuvo la ocasión más clamorosa en la segunda mitad, pero su globo salió alto. Las manos en el rostro lo decían todo. Antes, Martens tampoco atinó en un balón suelto en el área pequeña. Se le resistió el gol hasta que llegó Oshoala en los instantes finales para marcar el del honor. Un tanto merecido porque la actitud de las jugadoras fue encomiable de principio a fin. Un regalo para los 1.200 seguidores presentes en la grada que no dejaron de animar. El lleno casi total (19.487 asistentes) es un éxito y una demostración de que el fútbol femenino sigue dando pasos de gigante. También los ha dado el Barça. Esto no ha hecho nada más que empezar.






Ficha técnica

Lyon, 4 – Barça, 1

Olympique Lyon: Bouhaddi; Bronze, Renard, M’Bock Bathy, Majri; Fishlock (Kumagai, m.72), Henry, Marozsan; Van de Sanden (Cascarino, m.63), Hegerberg y Le Sommer (Bacha, m.82).

Barcelona: Paños; Torrejón, Pereira (Van der Gragt, m.81), León, Ouahabi; Losada, Bonmati (Andressa Alves, m.69); Putellas, Caldentey; Martens y Duggan (Oshoala, m.69).

Goles: 1-0, m.5: Marozsan. 2-0, m.14: Hegerberg. 3-0, m.20: Hergerberg. 4-0, m.30: Hegerberg. 4-1, m.89: Oshoala.

Colegiada: Anastasia Pustovoitova (Riusia). Mostró cartulina amarilla a Hegerberg (m.16) y Renard (m.25).

Incidencias: final de la Liga de Campeones femenina disputado en el Ferencvaros Stadium (Budapest, Hungría). Así lleno, en, en un recinto con una capacidad para albergar a 23.000 aficionados.








Fuente: LA Vanguardia

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