Karl Lagerfeld, director creativo de la maison Chanel y Fendi, ha fallecido a los 85 años en París. El pasado lunes fue hospitalizado de urgencia, tal y como informan medios franceses como Paris Match y también el especializado WWD. El diseñador ya no acudió al último desfile de Chanel del pasado enero, la primera vez en toda su carrera. En su lugar le substituyó Virginie Viard, su nueva sucesora.

Conocido como el káiser de la moda, el diseñador llevaba 35 años al frente de Chanel con una trayectoria tan brillante como llena de polémicas. Nació en 1933 en el seno de una familia noble, en un pequeño pueblo de unas 4.500 hectáreas al norte de Alemania. Pronto dejaría aquella vida rodeado de granjeros para trasladarse a París, en busca de un futuro a la altura de sus expectativas.





Lagerfeld saluda al público después del desfile de Chanel otoño-invierno 1984(Photo by PIERRE GUILLAUD / AFP)

Tras dos años en la capital francesa ya posaba con quien se convertiría en su gran rival, un joven diseñador argelino llamado Yves Saint Laurent, -tal y como explica Alicia Drake en The Beautiful Fall donde narra la relación entre ambos diseñadores-. Juntos compartieron podio del premio International Wool Secretariat, Yves como ganador del primer y tercer puesto en la categoría de vestidos y Karl en el primero en la categoría de abrigos.

Esto le valió un puesto como asistente junior en Pierre Balmain, una de las firmas de alta costura más prestigiosas del mundo. Allí comenzaría la carrera imparable de el “Michelangelo” de la moda. A los pocos meses ya le nombraron aprendiz de Balmain, aunque él detestaba ese apelativo: “No nací para ser asistente”, decía.


No nací para ser asistente”



Tras dejar Balmain, pasaría por House of Patou, Chloé, hasta llegar, en 1967, a Fendi, como director creativo de la línea de ropa, accesorios y complementos de piel, un trabajo que duró hasta día de hoy. Pero lo que aquel niño “demasiado exótico” que andaba algo corto de vista y recortaba las siluetas de las revistas de moda nunca llegó a pensar es que acabaría liderando y resucitando una firma con tanta historia como Chanel.





El diseñador reajusta un diseño antes de presentar su primera colección primavera-verano de Chanel en 1983. (Photo by PIERRE GUILLAUD / AFP)
El diseñador reajusta un diseño antes de presentar su primera colección primavera-verano de Chanel en 1983. (Photo by PIERRE GUILLAUD / AFP)

“Cuando entré en la Maison nadie quería ponerse su ropa ni llevar sus accesorios. Nadie vestía de Chanel. Así que me lo tomé como un reto”, explicó el alemán cuando tomó las riendas en 1983. Los dueños lo dieron carta blanca para crear algo que funcionase y allí demostró su genialidad absoluta.

El kaiser supo cómo adaptar el lujo sofisticado a los nuevos tiempos sin perder la esencia y los valores que dejó su fundadora, Coco Chanel. Introdujo novedades vanguardistas, desde minifaldas, pantalones repletos de paillettes, el plástico en los complementos, así como una línea más urbana pensada para la generación millennial. Lagerfeld entendía que la supervivencia pasaba por abrazar a las nuevas generaciones.

Karl Lagerfeld junto a Cara Delevingne en 2014. REUTERS/Benoit Tessier/File Photo
Karl Lagerfeld junto a Cara Delevingne en 2014. REUTERS/Benoit Tessier/File Photo






Fotógrafo de las campañas de Chanel, así como artífice de editoriales para revistas como Vogue, Harper’s Bazaar o Visionarie, lideró la edición de 2011 del prestigioso calendario Pirelli. También era un gran apasionado de la lectura, una de sus principales fuentes de inspiración a la hora de crear sus colecciones. “Dispone de una cultura a la antigua que los demás no tienen, una sed de conocimiento que ha formado su espíritu. Puede leer un libro sobre el siglo XVIII e imaginar cuatro colecciones a partir de dos o tres páginas.”, dijo el historiador de moda Olivier Saillard en una entrevista con El País.


Su imagen como seña de identidad

Gafas de sol oscuras, pelo recogido en una coleta muy tirante, traje oscuro, camisa blanca y guantes de cuero. Esta imagen se ha convertido en la seña de identidad de Lagerfeld y en una marca registrada -su silueta forma parte del logo de la marca que lleva su propio nombre-.

La imagen del diseñador sufrió una metamorfosis y pasó de tener unos kilos de más a una delgadez extrema. “Lo hice para poder vestir los trajes de Hedi Slimane”, decía. Muchos aseguraban que tenía “gordofobia” ya que, al ser preguntado por la anorexia en la moda, dijo: “Las madres gordas que se sientan frente al televisor con sus bolsas de patatas fritas son las que dicen que las modelos delgadas son feas…pero nadie quiere ver mujeres gordas”.





La silueta de Karl Lagerfeld. (Photo by Caroline Seidel / DPA / AFP) / Germany OUT
La silueta de Karl Lagerfeld. (Photo by Caroline Seidel / DPA / AFP) / Germany OUT
(Caroline Seidel / AFP)









Fuente: LA Vanguardia

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