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El huevo y la manzana | Ciencia


Como veíamos la semana pasada, el benceno es un hidrocarburo formado por seis átomos de carbono y seis de hidrógeno, por lo que su fórmula molecular es C6H6. Pero ¿cuál es su fórmula desarrollada? Si intentamos distribuir estos doce átomos en una cadena abierta, como la del butano o la de la glucosa, dicha cadena no puede ser homogénea; puede haber, por ejemplo, un grupo CH3 en cada extremo y en medio cuatro átomos de carbono sin ningún hidrógeno, unidos entre sí por enlaces simples y triples; pero las propiedades de un tal hidrocarburo serían muy distintas de las del benceno, y solo una cadena cerrada (más el concepto de resonancia, en el que no entraremos de momento) da cuenta de sus características.

Una vez vista, la solución del anillo de benceno parece obvia, y seguro que Kekulé, que tardó mucho en dar con ella (y necesitó la ayuda de un sueño revelador), pensó: “¿Cómo no se me había ocurrido antes?”.

Lo mismo sucede con algunos logros artísticos cuyo valor está en la concepción más que en la ejecución. A propósito de la semejanza entre el huevo de Colón y la paloma de Picasso, nuestro comentarista habitual Nacho Nacho va un paso más allá y se adentra en lo poético/simbólico: “El huevo de Colón y la paloma de Picasso modestamente creo que también tienen en común que fueron la representación gráfica y geométrica de la imaginación misma y de las ideas de su autor”. La redondez del huevo evoca la de la Tierra, y Picasso dijo más de una vez que su objetivo era llegar a pintar como un niño.

Un paso de gigante

Como “huevos de Colón” de la ciencia similares al del anillo de benceno, nuestros lectores han mencionado la doble hélice del ADN, el modelo atómico, el reloj de péndulo de Galileo, la determinación del diámetro terrestre por Eratóstenes, la manzana de Newton…

Pero, un momento, ¿es comparable la manzana de Newton al huevo de Colón? ¿Es la ley de la gravitación universal algo sencillo y evidente una vez que ha sido formulada? El propio Newton contribuyo a difundir la especie de que la había descubierto viendo caer una manzana de un árbol; pero en algún momento reconoció que llevaba toda la vida penando en ello. Es tentador equiparar el huevo a la manzana, pero en este caso son más bien antitéticos: el huevo de Colón puso de manifiesto una obviedad al alcance de cualquiera, mientras que descubrir la ley de la gravitación universal fue seguramente uno de los pasos más grandes jamás dados por el intelecto humano. Lo de Colón fue un golpe de ingenio; lo de Newton, el resultado de muchos golpes de genio, y no solo suyos: como él mismo dijo, tuvo que subirse a hombros de gigantes (a los de Galileo, básicamente) para ver tan lejos.

Aun así, ¿tienen algo en común el huevo de Colón y la manzana de Newton? ¿Qué otros objetos clave han jalonado la historia de la ciencia y el pensamiento?

Carlo Frabetti es escritor y matemático, miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York. Ha publicado más de 50 obras de divulgación científica para adultos, niños y jóvenes, entre ellos Maldita física, Malditas matemáticas o El gran juego. Fue guionista de La bola de cristal.




Fuente: El país

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