El hospital Gregorio Marañón comunicó el 1 de agosto al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la detección de una fuga de líquido residual radiactivo hacia el exterior del complejo hospitalario, que no afectó a ningún trabajador ni paciente. El suceso fue clasificado como nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos, es decir, el más bajo. Un portavoz de la Consejería de Sanidad confirma que el incidente se produjo en esa fecha.

La instalación radiactiva de radioterapia del hospital tiene dos recintos de almacenamiento y evacuación de residuos (con tres tanques en cada uno) en los que se vierten las excretas procedentes de pacientes hospitalizados sometidos a tratamientos metabólicos con radioisótopos. El 1 de agosto el Servicio de Protección Radiológica del hospital realizó su control rutinario semanal en los tanques de retención (ubicados en el sótano) y detectó una fuga por la válvula de salida de uno de los depósitos.

Tras comprobar que había un aumento en la tasa de dosis ambiental en el recinto del tanque, el hospital procedió a clausurar la dependencia de los tanques y cerró el aporte de efluentes a depósito. Sin embargo, según la Consejería de Sanidad, no fue necesario suspender los tratamientos, ya que hay otros cinco tanques en funcionamiento. El Servicio de Protección Radiológica mantiene desde entonces sus labores de observación y vigilancia, a la espera de poder actuar una vez decaiga la actividad de las excretas restante en el tanque.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: