Yemen, seguido de la República Democrática del Congo (RDC), Afganistán, Etiopía y Siria, encabezan la lista de 53 países con un mayor número de habitantes que sufren la forma más extrema de hambre. Los conflictos siguen siendo la principal causa de la falta alimentos. El caso de la RDC ilustra muy gráficamente como una nación africana con un potencial agrícola para dar de comer a 2.000 millones de personas, 13,1 millones se encaran a una situación muy crítica y precisan ayuda exterior para sobrevivir, según detalla el informe presentado hoy en Bruselas por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Unión Europea (UE).





Mohamed Hesham, un bebé de ocho meses, de Albayda, en Yemen, atendido en un centro de nutrición hospitalario del PMA. Desgraciadamente, unos días después de tomar la foto, el niño murió
(WFP/MARCO FRATTINI)

En los 53 países analizados, durante el 2018 se registraron un total de 113 millones de hambrientos severos, una cifra ligeramente inferior a los 124 del 2017. La mitad de ellos se encontraban en zonas afectadas por guerras e inseguridad. Tras los conflictos bélicos, los reveses climáticos, la sequía y los desastres naturales son la otra causa de la falta de comida.


En Yemen

Más de la mitad de la población precisa ayuda alimentaria

Yemen fue en el 2018 y es actualmente el país con una inseguridad alimentaria más preocupante. En los últimos meses se desataron todas las alarmas ante el riesgo de hambruna si las hostilidades no cesan. Más de la mitad de su población precisa de manera urgente alimentos para subsistir y 16 millones padecen hambre aguda.

Cabe precisar que el concepto “hambre aguda” engloba las fases 3 (crisis), 4 (emergencia) y 5 (hambruna) de una escala de 1 a 5 que mide la inseguridad alimentaria, según los baremos de la red internacional Food Security Information Network (FSIN). A los citados 113 millones cabe sumar otros 143 que se encuentran en la fase 2, la que determina condiciones de estrés para obtener las mínimas raciones de comida.





Después de Yemen, la RDC se enfrenta a la paradoja de no poder alimentar a sus habitantes a pesar de su riqueza natural. El conflicto armado en Ituri y en Kivu del Sur y la crisis humanitaria en la región de Kasai dificultan el acceso a la comida. Además, las inundaciones y un brote de ébola han agravado aún más la situación.

Si los conflictos en 21 países están detrás del hambre de 74 millones de personas; el cambio climático y los desastres naturales lo están en el caso de 29 millones, y las crisis económicas en 10 millones.

Distribución de ayuda alimentaria en Sudán del Sur
Distribución de ayuda alimentaria en Sudán del Sur
(WFP/ GABRIELA VIVACQUA)









Fuente: LA Vanguardia

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