El Gobierno central y el catalán están explorando la designación de mediador o mediadores para encauzar el diálogo que de momento llevan a cabo la vicepresidenta Carmen Calvo y los consellers Pere Aragonès y Elsa Artadi, y que la parte catalana quiere extender al espacio de diálogo entre partidos que el Ejecutivo de Quim Torra quiere que cuente con la presencia de formaciones estatales. Así lo ha confirmado la consellera portavoz en rueda de prensa posterior al Consell Executiu después de que el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, adelantara en una entrevista que se buscaba a alguien que “dé fe” de las conversaciones. Artadi incluso ha ido más allá que el dirigente socialista al vincular los avances en esta designación con el futuro de los presupuestos generales del Estado.





Artadi ha avisado de que para desbloquear la tramitación de los presupuestos se debe concretar la figura de mediador entre el Ejecutivo catalán y el español, una petición que proviene de la parte catalana, que en un inicio reclamó que fuera de la esfera internacional, pero que al final, según declaraciones del propio Carles Puigdemont, podía acabar siendo simplemente alguien “neutral”. La portavoz ha confirmado que en la última reunión a tres con Calvo y Aragonès se estuvo hablando del asunto y que se emplazaron a enviarse propuestas de nombres.


“Querríamos que fuese más de una persona” y “lo queremos a nivel de partidos estatales y no tanto a nivel de comisión bilateral”

Artadi ha explicado que esta era “una de las condiciones que pusimos” para evitar versiones contradictorias de cada parte al salir de las reuniones. Sin duda, la mayor de estas contradicciones se produjo en la primera reunión, cuando ambas partes se avinieron a explorar la posibilidad de crear dos escenarios de diálogo: una entre gobiernos, a través de la comisión bilateral entre el Estado y la Generalitat, y otra de partidos, donde el Gobierno explicaba que debía ser exclusivamente de partidos catalanes, y el Govern contradecía implicando a los partidos de ámbito estatal.

Según la consellera, se trataba de no volver a sufrir el trago de ir a una reunión y que, a la salida “se da una versión que no coincide”. Por eso, ha reclamado la necesidad de encontrar una fórmula que evite estas disonancias. “Es bienvenido que así sea” y “querríamos que fuese más de una persona”, ha reclamado Artadi. Se trataría de encontrar a un perfil de persona o personas que cuente con la confianza de ambas partes y asista siempre “a todas las reuniones”. Así, “lo queremos a nivel de partidos estatales y no tanto a nivel de comisión bilateral”, ha explicado la consellera, puesto que en estas reuniones entre gobiernos se reflejan en unas actas.






“Trabajamos” para estudiar “qué personas podrían hacer esta labor”

En la segunda reunión celebrada el 25 de enero en Barcelona, las dos partes quedaron en que “trabajaríamos” para estudiar “qué personas podrían hacer esta labor”, de manera que “nos centraríamos en buscar perfiles neutrales y capacitadas” para hacer esta labor. Esto incluía que tengan “experiencia”, y que el rol en se acabaría decidiendo con los finalmente elegidos. Tras ese encuentro, el Govern tenía que remitir primero una oleada de nombres, recibir una por parte del Ejecutivo central y cotejar si alguno generaba el acuerdo necesario. En caso contrario, repetir la operación.

La dirigente ha considerado “imprescindible” contar con esta figura que según ha comentado, no sería un mediador enteramente. De hecho, ha confirmado que el Gobierno no está cómodo con la designación de esta designación y por eso desde la parte catalana se accede a nombrarla como testigo. Ese carácter de imprescindible lo constituye el hecho de que la posición independentista se mantiene firme en no tramitar las cuentas “si no hay voluntad firme y declarada”, un “calendario”, para los trabajos de este espacio de diálogo y que se nombre a esta “figura neutral”, una “persona o personas que pueda dar fe, testimonio…”, ha definido. Y es que, según se queja Artadi, “se ha avanzado poco” en lo que llevamos de diálogo.






“A nadie debería incomodar que haya testigos en reuniones políticas”, de la misma forma que “a nadie debería incomodar que hubiera mediadores internacionales en un juicio si nadie tiene nada que ocultar”

En estas circunstancias, el Govern apremia al Ejecutivo de Sánchez a que se mueva rápidamente si quiere realmente que las cuentas no mueran antes de que sean debatidas: “Necesitamos que antes de la votación de los presupuestos todo quede por escrito”, ha reclamado, porque no hay fecha para un nuevo encuentro presencial entre ambas partes antes del día 13, fecha en que se votarán las enmiendas.

Artadi ha defendido la propuesta para la mediación por el hecho de que “a nadie debería incomodar que haya testigos en reuniones políticas”, de la misma forma que “a nadie le debería incomodar que hubiera mediadores internacionales en un juicio si nadie tiene nada que ocultar”. Y aquí ha reprochado para arremeter contra la campaña iniciada desde la secretaría de Estado de España Global en favor de la imagen democrática del país. Tras considerar “sospechoso” el hecho de que haya que invertir en una campaña con tal objetivo, la portavoz ha dicho no entender que no pueda haber mediadores internacionales presentes en el proceso.






“La instrucción del juicio no ha sido imparcial”, algo que “hemos visto también con la lista de testigos aceptados”

La razón, según ha interpretado, es que “la instrucción no ha sido imparcial”, algo que “hemos visto también con la lista de testigos aceptados”. Ahora bien, la dirigente no ha querido aclarar si para ella la sentencia está dictada de antemano o no, puesto que es algo que circunscribe a “la opinión de cada uno”. En cualquier cao, ha insistido en que sólo cabe la absolución, aunque “la experiencia” le dicta que “la Justicia ha estado haciendo el trabajo que no ha hecho la política española”.

Pese a todo, la designación de un mediador o notario para las conversaciones no sería el único asunto que bloquearía la tramitación de las cuentas del Estado. Artadi no ha querido olvidarse del asunto de fondo, la autodeterminación, que el Govern insiste en poner sobre la mesa. Igualmente, para el desbloqueo sería necesario también fijar un calendario de reuniones, designar los grupos de trabajo y sus funciones antes del martes día 12. “La figura del mediador será clave, pero tampoco queremos calendario genérico”.

El conseller de Exteriors, Alfred Bosch, también presente en la rueda de prensa, ha comentado que la figura del “facilitador” o “mediador” no es figura que deba generar desconfianza, sino que es una figura “de confianza” que evidencia que ninguna parte tiene nada que ocultar. Además, puede facilitar “un campo común” para las conversaciones. Para el conseller, la gente que se dedica a hacer facilitación y diálogo puede aportar su experiencia, por lo que “no es insólito” y “se ha producido a lo largo de la historia en todos los procesos políticos”.








Fuente: LA Vanguardia

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