El Govern no sólo respeta el derecho de huelga, sino que esta vez tiene previsto sumarse políticamente al paro convocado para mañana por el sindicato independentista Intersindical-CSC en protesta por el juicio del 1-O.

“El Govern es más sensible a esta huelga” por las razones que la motivan, reconoció ayer en este sentido el conseller de Interior, Miquel Buch, que anunció que, en consonancia con ello, se ha decidido “suspender la agenda pública de todos los consellers”.


Perspectiva

La Intersindical aspira a una protesta masiva y confía en los piquetes para garantizar el éxito

La decisión la adoptó el gabinete de Quim Torra en su habitual reunión de los martes y el encargado de comunicarla fue, excepcionalmente, el titular de Interior, al que le tocó ejercer de portavoz por la ausencia de Elsa Artadi, que se encontraba en Madrid para asistir al juicio del 1-O junto a los consellers de Acció Exterior, Alfred Bosch, y Territori, Damià Calvet. Los departamentos directamente afectados por el paro, como el mismo de Interior o el de Treball, que dirige Chakir el Homrani, estarán, no obstante, según puntualizó Buch, “especialmente de guardia” para seguir las incidencias de la jornada, y, por lo demás, el Govern mantendrá toda su actividad interna, en una muestra de que “el juicio del 1-O no afecta al día a día”. A pesar de este evidente apoyo a la huelga, no está previsto, en cambio, que ningún conseller participe en las manifestaciones programadas durante la jornada.





La de mañana será de hecho la tercera de las grandes manifestaciones promovidas por el soberanismo para condenar el juicio del 1-O desde que este se inició. El sindicato se ha cuidado de que la convocatoria no sea ilegal y oficialmente argumenta que la huelga responde a la reforma laboral del Gobierno del PP o la recuperación de leyes sociales suspendidas o anuladas por el Tribunal Constitucional. Para garantizar el éxito, la Intersindical ha promovido la formación de comités de huelga y piquetes de informativo. La CUP y la ANC han hecho llamamientos en los últimos días para la formación de estos piquetes que en parte se están organizando desde los Comitès de Defensa de la República (CDR).


Servicios mínimos

Treball exige el 33% de trenes durante todo el día y el 50% en horas punta de Ferrocarrils

El foco de la protesta estará en la concentración al mediodía en la plaza Universitat de Barcelona y en la manifestación de las seis de la tarde que recorrerá el paseo de Gràcia desde los Jardinets de Gràcia hasta la Gran Via.

Desde las redes sociales los CDR están organizando sesiones informativas para la formación de comités de huelga y no se descartan ­nuevos cortes en las carreteras catalanas. Los comités ya están preparando nuevas acciones desde la seis de la mañana, con la ironía como arma para no dar pistas: “A las 7 h, en la plaza Imperial Tàrraco. Desayuno popular: excursión y visita guiada por el término municipal de Tarragona, donde podréis disfrutar del maravilloso entorno natural”, escribe el CDR en Telegram. Entre las entidades y partidos que apoyan la huelga general están la ANC, Òmnium, el PDECat, JxCat, ERC, la AMI, la Crida Nacional per la República o Ustec (sindicato mayoritario en educación).





La Generalitat ha decretado servicios mínimos para el día 21. Así, el Departament de Treball los ha fijado en un 33% durante todo el día en Rodalies y Regionals de Catalunya operados por Renfe y del 50% en el metro y bus de Barcelona y a Ferrocarrils de la Generalitat durante las horas punta; al 25% en horas valle.

En sanidad, se exige el normal funcionamiento de urgencias y de unidades de curas intensivas.

En las escuelas deben garantizarse una persona de la dirección y un profesor por cada seis aulas de infantil y primaria.








Fuente: LA Vanguardia

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