Después de romper con una racha de diez partidos sin ganar, el Girona no pudo aprovechar ayer el impulso que le dio la victoria en el Santiago Bernabeu para conseguir un nuevo triunfo que lo habría alejado todavía más del descenso, actualmente a cinco puntos.

Los de Eusebio, beneficiados por los resultados de todos sus rivales directos en esta jornada de Liga, no pasaron del 0-0 ante la Real Sociedad en Montilivi en un duelo igualado.

Los catalanes intentaron volver a sorprender al rival desde un buen inicio, tal como hicieron el domingo pasado ante el Real Madrid de Solari, saltando al campo con una defensa de cuatro. En esta ocasión, Eusebio introdujo algunos cambios inesperados en el once como la presencia del

Choko
Lozano
–premiado por su buena actuación contra los blancos– y la entrada de Aleix García

por Pere Pons –con molestias en el hombro durante toda la semana–, y dio más continuidad a Alcalá, al dejar sentado a Bernardo contra todo pronóstico después de cumplir un partido de sanción.






Cambios inesperados

Eusebio introdujo a ‘Choko’ Lozano y Aleix García y decidió darle continuidad a Alcalá

De hecho, exceptuando Portu, que había acabado sustituido en los últimos minutos contra los blancos, Eusebio apostó por el mismo once que acabó el partido en el Bernabeu y consiguió el milagro de la remontada. Otros jugadores tan habituales como Pedro Porro o Borja García –que apenas sale de una lesión–, también empezaron el partido desde el banquillo.

Con la autoestima recuperada, el Girona salió a morder convencido de sus posibilidades ante un rival que, con Imanol Alguacil en el banquillo, todavía no conoce la derrota. Y es así como pronto Stuani puso a prueba a Rulli rematando una falta picada por Aleix García, dibujada desde la pizarra.

A pesar de las bajas tan sensibles como las de Theo Hernández, Illarramendi, Januzaj o Willian José, la Real fue cogiéndole el pulso al partido y empezó a llegar con peligro sobre las inmediaciones de Bono gracias al pilotaje de Oyarzabal y la rapidez de Juanmi y Sandro en ataque. Afortunadamente para los locales, no lo hicieron con mucha claridad.


Balance pobre

En Montilivi, el Girona sólo ha sumado doce puntos de 39 posibles en esta temporada

En cambio, el Girona se habría podido adelantar antes del descanso si Rulli no hubiera salvado con el pie –con un estilo de un portero de fútbol sala– un chut de Lozano desde el interior del área que le había proporcionado la incansable lucha de Stuani con los defensas contrarios.





El dominio del juego por parte de la Real Sociedad todavía fue más acusado al inicio del segundo tiempo mientras el Girona corría detrás de la pelota esperando su oportunidad en algún contragolpe, como el conducido por Granell desde la banda izquierda o el de Aleix Garcia desde la derecha instantes después, en los dos casos buscando el remate de Stuani que llegó forzado.

Con el intento de recuperar parte del control en la medular, Eusebio movió el banquillo con dos cambios prácticamente consecutivos y dio entrada a
Borja
y
Pere



Pons

por Lozano y Douglas Luiz, que ayer volvió a desesperar a más de uno con su fútbol de bajas revoluciones.

En las postrimerías, Borja, precisamente, tuvo la victoria en sus botas pero chutó demasiado alto un pase de la muerte de Pere Pons tras culminar una gran jugada personal.

En un intento de buscar el gol a la desesperada, Eusebio hizo entrar a Doumbia
en el lugar de Stuani, en un cambio que no todo el mundo entendió y que no tuvo mucho trascendencia en el partido.

De esta manera, el Girona sigue sin ganar en casa en la Liga desde que el 27 de octubre derrotó el Rayo Vallecano (2-1, con un doblete de Portu). Y de eso ya hace casi una vuelta. El balance en Montilivi, con sólo doce puntos de 39 posibles, sigue siendo demasiado pobre.








Fuente: LA Vanguardia