El cambio de estrategia acometido por el presidente del PP, Pablo Casado, tras el batacazo electoral del 28-A puede tener altos costes. El dirigente popular escenificó un volantazo al centro este martes cuando, después de una intenso Comité Ejecutivo Nacional en el que se valoraron los resultados electorales y se apartó al director de campaña del partido, disparó directamente contra el líder de Vox, Santiago Abascal. Ante los reproches e “insultos” de Casado, la formación de ultraderecha ha reaccionado con una amenaza, la de retirar su apoyo al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, por la vía de tumbar los presupuestos autonómicos.





Tanto Abascal como el líder de Vox en la región, Francisco Serrano, se han abalanzado contra Casado para reprocharle su cambio de estrategia y extenderle el título de “veleta” que antes sólo dedicaban a Ciudadanos. Ante las críticas del líder de los populares, le han advertido de que si sigue por ese camino, no hará falta que Moreno trate de aprobar los presupuestos en Andalucía con ellos.


“No es correcto pegarle una patada a la silla e insultar al que se tiene que sentar contigo para aprobarlos”


Los votos de Vox son imprescindibles para sacar adelante las cuentas y para garantizar así la estabilidad al ejecutivo popular en Andalucía, así que la nueva posición del PP crítica con la formación de Abascal puede dejar en la cuerda floja al gabinete de Moreno. Serrano se ha mostrado explícito en las redes sociales al respecto y, a la vista de todos, ha avisado de que “si hay que sentarse para negociar presupuestos, no es correcto pegarle una patada a la silla e insultar al que se tiene que sentar contigo para aprobarlos”. Los posibles costes de esa nueva actitud están claros: “Se corre el riego de que no haya ni siquiera posibilidad de iniciar contactos”.

En apenas 96 horas, el PP haya pasado de ofrecer a Vox la posibilidad a la desesperada de entrar en un posible gobierno de derechas, a considerar abiertamente a esta formación como “extrema derecha” y arremeter contra su líder, y esto ha enervado a Abascal y los suyos.

“Nos quería meter en el gobierno y ahora nos insulta. La veleta azul empeñada en su descomposición. Ellos sabrán cuál es su enemigo. Nosotros seremos la única oposición a la dictadura ‘progre’ y al separatismo golpista. VOX es el futuro”. Así se expresaba el presidente de la formación de ultraderecha tras escuchar a Casado ayer.





El líder del PP redirigió su mirilla para cargar contra Vox pero también contra Ciudadanos. Insisitió en que “el voto a Vox ha sido un voto inútil” porque hay 500.000 votos que no han logrado representación parlamentaria, al tiempo que trató de desprestigiar a Abascal recordando que “debe mucho al PP” porque “ha estado cobrando de fundaciones, chiringuitos y mamandurrias, como él dice, hasta antes de ayer”.

Casado reivindicó que “sólo hay un partido de centro derecha que es el Partido Popular”, frente a un “populismo de derechas” del que ha quedado claro que “no le importaba la gobernabilidad”. Pero sus palabras han tenido una grave repercusión en Andalucía.

La líder del PSOE andaluz y expresidenta de la Junta, Susana Díaz, aleccionó al presidente popular que “dar volantazos permanentemente le hace poco creíble”, y alimentó la crisis en la región al opinar sobre las palabras de Casado que, “si cree que Vox es la extrema derecha, mucho está tardando en romper con ellos en Andalucía”.






¿Debería dimitir Pablo Casado?




Total votos: 0








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: