¿Cómo acaba un discreto empresario sexagenario de la alta sociedad madrileña inmerso en un caso de corrupción en la venta de armas internacional? La clave la tiene un presunto testaferro y una de esas empresas suizas de “gestión global de patrimonio” que mueven el dinero de las grandes fortunas por todo el mundo a espaldas de las Haciendas públicas. El empresario es Alejandro Bérgamo y el caso de corrupción afecta a la antigua empresa semipública de venta de armas Defex, cuyos directivos crearon supuestamente una trama de sobornos y comisiones para conseguir contratos en países como Angola y Arabia Saudí.

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Fuente: El Pais

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