La oposición al régimen de Nicolás Maduro está presionando para hacer llegar a Venezuela la ayuda humanitaria. Miembros de la Asamblea General venezolana, presidida por Juan Guaidó, anunciaron este jueves en Washington que la recaudación en las últimas tres semanas, desde que Guaidó se proclamó presidente, asciende a más de 100 millones de dólares. El grueso de los fondos proviene de seis países de América, Europa y Asia. El reto inminente, no obstante, no tiene que ver con cantidades, sino en cómo hacer llegar ese auxilio a un país que sigue controlado por Maduro, que lo rechaza. Es decir, cómo lograr que el Ejército desobedezca al líder chavista el próximo 23 de febrero, cuando una «marea de gente» tratará de entrar con las medicinas y alimentos.

El anuncio tuvo lugar durante la conferencia mundial de la crisis humanitaria de Venezuela celebrada este jueves en la Organización de Estado Americanos (OEA). Gran parte de las donaciones se habían ido conociendo individualmente por parte de países desde el 23 de enero, cuando Guaidó asumió como presidente interino, reconocido por alrededor de 60 Gobiernos extranjeros. Las contribuciones que no se conocían hasta la fecha son las de Holanda (un millón de dólares), Taiwán (medio millón de dólares) y varias instituciones financieras multilaterales que no hablaron públicamente (30 millones de dólares). “Los militares van a retroceder porque no es un asunto político, sino humanitario”, ha dicho un esperanzado Lester Toledo, designado por Guaidó como coordinador del operativo para la distribución de la ayuda humanitaria.

En la conferencia participaron países como Alemania, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y Argentina para reiterar su compromiso. “Queremos agradecer también a Colombia y Brasil que están entregando parte de su territorio para montar centros de acopio”, remarcó el encargado de negocios de Guaidó en EE UU, David Smolansky. A los centros de acopio de la frontera de Colombia y Brasil se sumó este miércoles el de la isla caribeña de Curazao -territorio autónomo holandés-. Guaidó reveló esta semana que la intención de su equipo es que los convoyes de apoyo humanitario ingresen a Venezuela el 23 de febrero junto a “una multitud humanitaria y pacífica”. La distribución involucrará a la iglesia, varias ONG y voluntarios, según ha explicado el dirigente del partido Voluntad Popular.

El objetivo se logrará solo si esta vez los militares permiten la entrada de las ayudas. Los venezolanos salieron este martes a las calles para exigir a las Fuerzas Armadas que permitan la entrada de los cargamentos internacionales. El régimen de Maduro rechaza tajantemente el ingreso de las ayudas ya que niega la existencia de una crisis humanitaria y califica la asistencia de los países liderados por Estados Unidos de “un show”. El 6 de febrero varios camiones con suministros llegaron a una bodega en el puente internacional de Tienditas, cerca de Cúcuta, la ciudad colombiana fronteriza con Venezuela que se extiende a lo largo de 2.200 kilómetros. Del lado venezolano, los militares bloquearon las vías de acceso con dos contenedores y un camión cisterna.

Además de la ayuda humanitaria, la hoja de ruta propuesta por Guaidó para el restablecimiento de la democracia incluye el fin de la «usurpación» del poder político, un Gobierno de transición, y elecciones libres, según lo establecido en el Estatuto para la transición a la democracia. Respecto al último punto, el representante especial del Gobierno de Guaidó ante la OEA se reunió con miembros del organismo para solicitar su ayuda en la celebración de los futuros comicios. El círculo de Guaidó y la OEA planean que por primera vez sea el Consejo Nacional Electoral el que organice los comicios, apartando del proceso al poder ejecutivo. En los próximos días el presidente interino debería pedir formalmente la asesoría al organismo interamericano.

Duque: «Maduro debe pagar por sus crímenes»

En el marco de su visita a Washington, el presidente colombiano Iván Duque sostuvo que la amnistía internacional para Maduro «no es una opción». En un encuentro organizado por varios centros de pensamiento entre ellos el Diálogo Interamericano y el Woodrow Wilson Center, el mandatario de Colombia afirmó: «La amnistía para Maduro no es una opción. Debe pagar por sus crímenes y ser llevado ante la Corte Penal Internacional». Para Duque el negarse a aceptar ayuda humanitaria es un crimen de lesa humanidad que debe ser juzgado en los tribunales internacionales.

El presidente de Colombia esquivó referirse en detalle a la alternativa de intervenir militarmente Venezuela, argumentando que son especulaciones y que los hechos han demostrado que se puede «retornar a la democracia» bajo acciones diplomáticas. Duque confía en que Guaidó, «un líder esperanzador», hará llegar la ayuda humanitaria a los venezolanos el 23 de febrero con la colaboración de los militares.




Fuente: El país

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