Josep Pàmies, el agricultor de Balaguer (Noguera) bautizado como el embaucador de la lejía por atribuir propiedades curativas a una mezcla de clorito de sodio y agua (conocida como MMS) podría estar preparando sus maletas para llevar su discurso a Latinoamérica, después de que diferentes administraciones le hayan impuesto en los últimos meses multas por un importe total superior a los 700.000 euros y la Fiscalía anunciara semanas atrás la apertura de diligencias de investigación para determinar si sus charlas animando al consumo de esos “productos milagro” podrían constituir efectivamente un delito.

La marcha, se intuye inminente, de Josep Pàmies a Latinoamérica la ha anunciado el propio agricultor en redes sociales: “Me exilio. No puedo soportar el acoso del Gobierno
central y la propia Generalitat sobre mi persona. Sigo el mismo camino que Puigdemont, Comín, Gabriel… Pero en mi caso es todo más grave porque nadie me quiere, ni los nacionalistas españoles ni los independentistas catalanes”.






El agricultor de Balaguer continúa con sus charlas , a pesar de las multas y amenazas de la Fiscalía

Josep Pàmies acompaña ese texto con un mapa, con el título Plantas Medicinales, en el que destacan países como Argentina, Uruguay o Chile y una lista de ciudades (Buenos Aires, Montevideo, Punta del Este, Caba, San Isidro, Bariloche, Rosario, Córdoba, Santiago de Chile, El Bolsón…) que el agricultor espera visitar entre los días 3 y 24 de marzo.

Josep Pàmies, dedicado desde hace décadas a la difusión de los beneficios de las plantas medicinales, ha centrado el foco de atención de administraciones que persiguen la recomendación de productos o terapias milagro después de protagonizar diferentes conferencias en las que aseguraba que el autismo se podía curar con la simple ingesta de clorito de sodio (un desinfectante parecido a la lejía) mezclado con agua. “Jamás había vivido una situación de acoso como la que estoy viviendo ahora”, confesaba este agricultor de Balaguer en una entrevista concedida meses atrás a La Vanguardia.

Pàmies aseguraba en ese encuentro que no pensaba cambiar su discurso. “Digo las cosas en las que creo”, insistía. Promesa que ha cumplido estos últimos meses, en los que ha seguido organizando charlas en diferentes puntos de España para hablar de plantas medicinales y, también, del MMS.

Parece que ni las cuantiosas multas ya impuestas por esas charlas (que en muchos casos se han intentado prohibir sin éxito) ni la amenaza de la Fiscalía de acusarlo de delito han servido para que Josep Pàmies cambie su versión. Sigue defendiendo (quizás ahora es más cauto a la hora de relacionar la cura del autismo con el consumo del clorito de sodio) lo que ha defendido toda su vida.





Asegura que él no es ni un charlatán ni un embaucador y que jamás ha vendido ni una gota de MMS –un producto muy barato que puede comprarse en internet– ademas de reiterar en sus charlas que ese producto se usa en muchos países para potabilizar el agua de boca destinada a los ciudadanos. En una de sus últimas publicaciones en redes colgaba una noticia que informa que Andorra hará una prueba piloto con MMS para potabilizar el agua en algunos depósitos del país.








Fuente: LA Vanguardia

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