En su partido más exigente desde que cogió el equipo Zidane, el Real Madrid ofreció una versión menor en Mestalla, donde no dio la talla ante un Valencia mucho más motivado y que ganó el partido con un fútbol más enérgico. El Madrid fue un querer y no poder toda la noche. La única ocasión que creó fue el gol de Benzema en el añadido, cuando ya tenía el partido perdido.

Zidane eligió para Valencia un once que hubiera firmado Solari, con las dos excepciones de Keylor en la portería y de Marcelo en el lateral izquierdo. La vuelta de titulares fijos como Modric, Kroos, Lucas Vázquez o Varane no mejoró en nada el juego de los blancos, que fue otra vez un compendio muy exacto de lo que ha sido esta temporada tan decepcionante para ellos: un equipo débil en las áreas que maneja el balón en el centro del campo demasiado en horizontal y con dificultades extremas para atacar una defensa plantada al borde del área. Si a eso le sumas que cuando pierde el balón la defensa se repliega tarde y mal, ocurre lo que ocurre, que el contrario te crea muchas más ocasiones de gol aunque tenga bastante menos el balón.






La vuelta de fijos como Modric, Kroos, Lucas o Varane no mejoró en nada el juego de los blancos, que fue otra vez un compendio muy exacto de lo que ha sido esta temporada

El Valencia planteó el partido que se esperaba de un equipo que se está jugando nada menos que volver a entrar en la Champions. Jugó con una energía y agresividad que puso en evidencia lo mal que está el Madrid en estos momentos, con jugadores desmotivados que ya sólo quieren que se acabe la temporada mejor mañana que pasado mañana.

El comienzo del partido fue un tanto engañoso. El Madrid pareció dispuesto a plantar batalla y no dejarse amedrentar por un equipo cuya presión adelantada resultaba asfixiante. El Valencia venía de 16 partidos sin perder y con Marcelino están las cosas muy claras. El Madrid se hizo pronto con el balón aunque en cuanto llegaba a las inmediaciones de Neto no había nadie que filtrase un buen pase y la jugada moría siempre sin que el peligro se advirtiera.

Guedes celebra su gol ante su afición
(EFE)

El Valencia era mucho más vertical. Esta vez sus balones no pasaban por Parejo y eran Guedes y Rodrigo, desde posiciones retrasadas, quienes asomaban por las inmediaciones de Keylor. El balón era del Madrid pero el partido se jugaba como quería el Valencia y el gol estaba más cerca de los locales, con un Mestalla muy chillón y agresivo, como cada vez que le visita el Madrid desde las heridas abiertas que dejó el affaire Mijatovic en los 90.





Sin contabilizar un solo remate a puerta blanco, llegó el gol del Valencia a los 35 minutos. Vino tras una acción en la que los locales pidieron dos penaltis por manos de Ramos y Odriozola. El gol llegó tras un córner y un buen remate de Guedes.


Guedes y Garay marcaron los goles de los ches; Benzema redujo distancias en el descuento

Tras recibir el gol el Madrid pasó por diez minutos de zozobra hasta el descanso. Su centro del campo entró en pánico y el Valencia encontró vías para lanzarse en tromba a la búsqueda de un segundo gol. Gameiro metió mal la cabeza cuando tenía un remate claro y luego Kondobgia ajustó mal el punto de mira y su remate se le fue por encima del larguero.

La segunda parte comenzó con los mismos onces. Por si el Madrid no hubiera tenido suficiente medicina los primeros diez minutos fueron una fotocopia de la primera parte. El Madrid dominó el balón pero las dos únicas ocasiones fueron del Valencia, la más clara una contra de manual de Carlos Soler que le llevó a plantarse ante Keylor, que evitó el segundo gol al ganarle en el mano a mano cuando Mestalla estaba ya casi festejando. La segunda contra fue casi igual de peligrosa. Parejo puso un balón profundo a Rodrigo Moreno, que le aguantó el pulso a Ramos y se la jugó con un remate venenoso que no cogió portería por un palmo.





Zidane da indicaciones desde la banda
Zidane da indicaciones desde la banda
(Heino Kalis / Reuters)

Hasta aquí hemos llegado debió pensar Zidane, que ordenó un doble cambio inmediato: Isco por Asensio y Bale por Kroos. Con los cambios el Madrid se volcó aún más arriba y dejó unos espacios tremendos en el centro del campo. En la siguiente contra el Valencia se plantó con cuatro jugadores en el área. Entre todos se hicieron un lío y fallaron un gol fácil, que llegó finalmente en un córner y un cabezazo de Garay mal defendido. Ya en el añadido llegó el gol de Benzema que no valió para nada.


Ficha técnica

Valencia, 2 – Real Madrid, 1

Valencia: Neto; Wass, Diakhaby, Garay, Gayà; Carlos Soler (Ferran, m.79), Parejo, Kondogbia, Guedes (Cheryshev, m.72); Rodrigo y Gameiro (Santi Mina, m.85).

Real Madrid: Keylor Navas; Odriozola, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos (Isco, m.64), Modric; Lucas Vázquez (Mariano, m.78), Asensio (Bale, m.64) y Benzema.

Goles: 1-0, m.35: Guedes. 2-0, m.83: Garay. 2-1, m.93: Benzema.





Árbitro: Pablo González Fuertes (Comité asturiano). Amonestó por el Valencia a Wass y Parejo, y por el Real Madrid a Odriozola y Marcelo.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 30 de LaLiga Santander disputado en el estadio de Mestalla ante 44.274 espectadores.








Fuente: LA Vanguardia

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