1- ¿En qué consiste la enfermedad de Sudeck?

La enfermedad de Sudeck, también denominada distrofia simpático refleja o CRPS1 (acrónimo del inglés dolor regional complejo tipo 1) consiste en la aparición de dolor excesivo y muchas veces incapacitante tras un traumatismo o cirugía sin ninguna razón que lo justifique. Normalmente va acompañada de hinchazón, hipersudoración y de una serie de cambios en la coloración del miembro afecto. Con frecuencia hay hipertricosis (aumento del pelo) en la zona que se encuentra inflamada. Los intentos de movilizar los dedos o la muñeca producen dolor, por lo que en muy cosas semanas se presenta la rigidez.

2- ¿Cómo se origina esta patología?

El por qué y cómo se desarrolla son desconocidos. Nuestro trabajo ha consistido en desenmascarar las causas que pueden resumirse en dos: mecánicas o irritación nerviosa.

3- ¿Cuál es el paciente tipo?

Normalmnete, esta enfermedad afecta adultos, es muy raro observarla en la población infantil.

4- ¿Cuáles son las cifras de la enfermedad? (número de casos, diferencia por sexos…)

En el miembro superior, en los brazos, aparece sobre todo tras sufrir fracturas de muñeca (llamada de Colles). En ese grupo la incidencia varía según las publicaciones científicas, pero ronda entre el 5% hasta el 30% de las fracturas de radio. También aparece con frecuencia tras las intervenciones quirúrgicas en esta extremidad, como túnel del carpo o dedos en gatillo. Típicamente, el paciente desarrolla el síndrome doloroso pasadas las tres o seis semanas de la intervención, y se encuentran mucho peor que antes de la operación.

5- ¿Cómo se le pone nombre a una molestia que se vuelve constante?

El diagnóstico se realiza por la clínica, es decir, la aparición de dolor sin causa que lo explique. No hay ningún dato analítico, estudio neurofisiólogico, ni prueba de isótopos radiactivos (gammagrafía) o resonancia que sirva para su detección. A la prueba de isótopos se le dio mucha importancia durante décadas, pero en la actualidad se ha visto que la especificidad resulta muy baja, en otras palabras que la gammagrafía puede ser también positiva, por el reposo, por la inflamación del traumatismo o por el traumatismo en sí mismo.

6- ¿Cuál es el abordaje terapéutico que se emplea en estos casos?

Fundamentalmente ha consistido en la reducción del dolor con narcóticos y con medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central (SNC) y que suben el umbral del dolor del paciente, con lo cual, el individuo tiene menos dolor y puede llevar a cabo mejor la rehabilitación. El problema de este abordaje es que no se actúa sobre el origen de la enfermedad, sólo se limita a paliar los síntomas que se sufre.

7- ¿Qué tipo de rehabilitación necesitará tras pasar por la cirugía?

Ejercicios, fundamentalmente, asistidos – es decir, con ayuda de una profesional, fisioterapeuta–, pero esto muchas veces es muy complicado. Porque el paciente si tiene dolor, ¿cómo va a ejercicios?

8- ¿Cómo es impacto de la intervención en la calidad de vida de los pacientes?

La vida durante el tiempo que tiene la enfermedad activa resulta realmente mala, porque tienen muchísimo dolor que les incapacita para usar su mano. Cualquier traumatismo es doloroso y además, con frecuencia, los estímulos, que para una persona sana no son dolorosos, para ellos sí lo son. Por ejemplo, sólo el roce de la camisa con frecuencia produce descargas dolorosas.

9- ¿Cómo llegan los afectados a la consulta? ¿Hay infradiagnóstico?

Voy a empezar por la segunda cuestión. No se trata de que haya infradiagnóstico, lo que hay es sobrediagnóstico, porque constituye una enfermedad que realmente no existe. Llevamos más de 15 años detrás de la pista de la distrofia simpático refleja, y lo que hemos visto es que con mucha frecuencia existe un problema de base que no se ha detectado y que tiene solución mediante cirugía convencional o incluso a veces por artroscopia.

10- ¿Qué patologías se enmascaran en esta enfermedad?

Muchísimas patologías se encuentran detrás de esta patología, como los problemas de muñeca, las fracturas que están mal reducidas o la existencia de escalones articulares que no se han detectado, las lesiones ligamentosas, las inflamaciones del nervio, etc. Dicho de otra manera, la gran esperanza de estos pacientes es que cuando se les diagnostica y se les trata adecuadamente, en la gran mayoría se consigue revertir el síndrome doloroso y se pueden liberar de una medicación que no está libre de efectos secundarios.




Fuente: La Razón

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