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El controvertido estilismo de Zidane en su vuelta al Real Madrid

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A Zidane le han prometido tres fichajes y poder absoluto. Y se lo ha tomado muy en serio. Tanto, que en su vuelta a este Madrid en caída libre, llega con una imagen del todo insólita. Controvertida. Al menos para su (nueva) presentación como entrenador del equipo blanco, en la que, por cierto, ni siquiera se preparó el más mínimo discurso.

Zinedine Zidane junto a su mujer Veronique Zidane durante su presentación como entrenador del Real Madrid en el Estadio Santiago Bernabeu.
(Ballesteros / EFE)






Ya no es por su decisión de no llevar corbata, que en el mundo del fútbol como en tantos otros ámbitos está más que permitido. Ni por su americana ceñida, pero correcta, sino por el pantalón vaquero roto, corto y con una suerte de dobladillo en un tono más claro con que decidió investirse de una vez por todas como jefe absoluto de la parcela deportiva madridista. Dejando el tobillo al aire y zapatillas deportivas en el mismo tono que la parte descolorida de su vaquero (de lejos da la sensación de que llevaba calentadores o unas botas cortadas) y confirmando que sigue adscrito a esa vieja moda (un tanto caduca) de no llevar calcetines, Zizou sorprendió.

Se supone que por fin con un sueldo cercano al de Guardiola o Simeone y con la promesa de Florentino Pérez de darle todo el poder para no revivir casos como el de Kepa o negativas como cuando solicitó la marcha de Bale, está claro que Zidane viene con un espíritu renovado.

¿Rejuvenecido? Su imagen del lunes no tiene nada que ver con la de su última vez en el banquillo madridista en que iba impecable, con un traje en azul oscuro, pulóver y camisa blanca de cuello inglés. Pero se acerca a la de la rueda de prensa de despedida en que, aunque combinó con su habitual elegancia una americana azul oscura con un cuello cisne negro, también se puso unos jeans gastados y rotos.





Cuando anunció su salida del club el pasado 31 de mayo, combinó americana y cuello cisne con unos jeans rotos
Cuando anunció su salida del club el pasado 31 de mayo, combinó americana y cuello cisne con unos jeans rotos
(Pierre-philippe Marcou / AFP)

En su primera entrada en el Madrid, como jugador en el año 2000, cuando Florentino Pérez acababa de aterrizar como presidente Zizou probablemente es cuando, t
odavía inexperto, fue más cuidadoso que nunca. Con traje oscuro y a medida, camisa blanca y corbata negra, asistió entonces impecable a la ceremonia de su fichaje por el que el club había pagado 72 millones de euros.

Después, a su vuelta en que se estrenaba como entrenador en 2016, volvió a clavar su estilismo. Hasta el punto que muchos coincidieron en erigir a Zidane en el nuevo rey del estilo… dentro del universo futbolístico, se entiende. Entonces escogió metódicamente los colores del Madrid.

Muy lejos del look que habían presentado sus predecesores en un día tan importante, sorprendió con una americana en tono azul (virado a eléctrico) con suaves cuadros trazados en líneas blancas y combinada con pantalones de traje oscuros. Tampoco entonces usó corbata, pero sí una camisa blanca de traje que cuadraba con el estilismo y con la sobriedad de Florentino Pérez con quien compartió todas las fotos. Solo “patinó” al abrochar el segundo
botón de su americana.





En 2016, cuando fichó por primera vez como entrenador del Madrid iba impecable... solo falló al abrochar el segundo botón de su americana
En 2016, cuando fichó por primera vez como entrenador del Madrid iba impecable… solo falló al abrochar el segundo botón de su americana
(Gerard Julien / AFP)

Los expertos en estilo no se cansan de repetir que eso no hay que hacerlo nunca y, parece que el mensaje llegó a los oídos de Zidane y tomó nota porque repitió el error muy pocas veces. Pero ya no el lunes.


Un clan de seis

Uno de sus cuatro hijos es modelo además de futbolista

Esta vez quien no se despegó de su lado fue Verónique, su mujer y también su máxima influencia en la toma de decisiones y su estilo, que iba de blanco impoluto. Tal como ella (nacida en Rodez, en el departamento de Aveyron e hija de padres almerienses) explicó en el diario La Stampa, fue primero majorette para luego dedicarse a la danza clásica. E incluso llegó a convertirse en alumna de Rosella Hightower en Cannes antes de dejarlo todo para irse a Burdeos con su marido, a quien había conocido en una discoteca.

“Yo siempre he seguido a sus pantalones todos estos años y he sido muy feliz”, resumía para confirmar que no le importó dejar el ballet. Ni siquiera los estudios de Biología que antes, cuando tenía 19 años, ya había abandonado por la danza.








Ahora los Zidane son un clan de seis que se mueve casi siempre en bloque a todos lados. Su primogénito, Enzo, cambió recientemente el Real Madrid Castilla por el Laussane-Sport de la superliga Suiza. El segundo, Luca, sigue en la cantera del Madrid como portero y ha dado sus pasos como modelo. El tercero, Theo, es cadete en el equipo blanco. Y el pequeño, Elyaz, está todavía en los equipos infantiles. Eso explica que durante estos ocho meses en que Zidane ha estado “apartado” del fútbol se ha seguido viendo a la familia por la zona de Arturo Soria. Y también de compras en el barrio de Salamanca.








Fuente: LA Vanguardia

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