El Congreso de los Diputados se activa. Las elecciones generales fueron el 28 de abril, las Cortes se constituyeron el 21 de mayo y las comisiones de trabajo se formaron a finales de julio, pero aún no se ha producido ningún pleno ordinario, ni legislativo ni de control al Gobierno en funciones —sí hubo un pleno extraordinario el pasado 29 de agosto por la crisis del Open Arms—. Esa carencia se solventará la semana que viene. La Mesa y la Junta de Portavoces del Congreso aprobaron este miércoles el próximo calendario de trabajo. El presidente Pedro Sánchez pidió también comparecer para explicar las conclusiones de los consejos europeos de finales de junio y lo hará el miércoles que viene, antes de que se registre la primera sesión de control al Ejecutivo de esta extraña e incierta XIII legislatura.

La presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, ha planteado en la reunión de la Mesa de la Cámara de este miércoles un calendario de trabajo en los plenos para este nuevo curso político que la Junta de Portavoces también ha ratificado. Las Cortes empezarán así a dar señales de vida parlamentaria más o menos normal la semana que viene, justo en plena fase final y decisiva de contactos políticos para la hipotética nueva investidura de Sánchez.

Batet ha propuesto, para empezar, que el martes que viene se resuelvan en el primer pleno las distintas iniciativas legislativas de los grupos y que el miércoles, antes de la primera sesión de control, el presidente comparezca para informar de los acuerdos alcanzados en los consejeros europeos de finales de junio sobre la resolución de los principales cargos en la Unión Europea. Esa sesión, que se suele fijar en pocos días o semanas tras los consejos, no se pudo convocar entonces y PP y Ciudadanos ya pidieron durante el verano, en la Diputación Permanente, que Sánchez lo hiciera cuanto antes. El PSOE, Podemos y PNV acordaron que esa explicación se postergase a septiembre. Ese pleno comenzará a las nueve de la mañana.

Tras esa comparecencia se producirá el primer pleno de control al Gobierno en funciones. Y el estreno de los primeros grandes duelos políticos de la legislatura. La última sesión de control de la anterior legislatura se remonta al 27 de febrero, antes de que se disolvieran las Cortes para las elecciones del 28-A.

El martes 10, el pleno discutirá y votará dos proposiciones de ley, una autonómica y otra del PSOE. El PSOE llevará su proposición de ley de regulación de la eutanasia. La nueva portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, se ha quejado luego del «abuso de poder» socialista por solo tramitar sus propuestas y ninguna de la oposición y especialmente por rechazar el debate de la proposición no de ley sobre la reforma del reglamento de la Cámara para que se prohíban las fórmulas de acatamiento de la Constitución que utilizaron en su momento los diputados independentistas catalanes y vascos o de Unidas Podemos.

Ciudadanos, por su parte, ha destacado tras la reunión que ningún otro partido les había respaldado en dos de sus propuestas planteadas: la primera aumentar de las tres actuales a cuatro las preguntas de control al presidente para que su líder, Albert Rivera, pudiera formular siempre una todas las semanas y, en el ámbito de la conciliación familiar, adelantar desde las tres de la tarde a las doce del mediodía el comienzo de los plenos de los martes para facilitar esa mejora vital a los trabajadores del Congreso. Ni PP ni Vox les secundaron. La izquierda no tiene claro qué medidas son mejores para fomentar la vida familiar.

La Mesa y la Junta de Portavoces han discutido y aprobado este miércoles el cupo de preguntas de control al Gobierno, que serán 26 en total, y de presentación de iniciativas que corresponde a cada grupo parlamentario. Según esa ratio de distribución elaborada sobre la representación parlamentaria, el PSOE tendrá nueve preguntas por pleno, el PP cinco, Ciudadanos cuatro, Unidas Podemos tres, Vox dos, ERC, PNV y Grupo Mixto una.

El calendario oficial contempla también plenos ordinarios los días 17 y 18 de septiembre, al margen de si finalmente hay o no una nueva sesión de investidura de Sánchez. El plazo para poder ser investido expira el próximo día 23. Fuentes oficiales de las Cortes precisaron que ese plazo culmina el 23 a las doce de la noche y no puede extenderse de ninguna manera. Ese pleno se puede convocar, eso sí, con apenas 24 horas de antelación y puede sustituir, si así se decide, a plenos ordinarios.




Fuente: El Pais

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