Hubo un tiempo en el que la censura en España atacó el moño de Hermenegilda, una de las hermanas Gilda creadas por Vázquez, por considerarlo «erótico»; un ejemplo de control u «odio» al cómic que los intereses políticos y mediáticos han ejercido en todo el mundo desde que nació el noveno arte.

Así lo recoge el libro «El pueblo contra los cómics. Historias de las campañas anticómic», una obra del jurista Ignacio Fernández Sarasola, publicada por la Asociación Cultural Tebeosfera, que llega a ocupar un lugar aún vacío sobre la legislación que ha marcado el desarrollo, o no, de la industria del cómic en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Italia y España.




Fuente: Agencia Efe

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