Cuando Leandro Cabrera se elevó por encima del defensa del Levante Óscar Duarte para marcar el primer gol del Getafe, el tiempo se paró en el Coliseum Alfonso Pérez. El central uruguayo, en pleno aguacero, ejemplificó con un cabezazo la garra que imprimen los cuatro futbolistas de su país que pertenecen al club español, el que más charrúas tiene de Europa.

Cabrera forma junto a Damián Suárez, Mathías Olivera y Mauro Arambarri un pequeño clan uruguayo en el seno de un club humilde que suma tres temporadas codeándose con los equipos grandes en la zona alta de la clasificación de una de las Ligas más importantes del mundo.




Fuente: Agencia Efe

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