Ayer a media mañana, en un cambio de secuencia, Santiago Segura (Madrid, 54 años) atiende al móvil. Es el segundo día de rodaje de Padre no hay más que uno 2, continuación de la película española más taquillera de 2019, que dirige y protagoniza como la anterior, y que ya tiene fecha de estreno: 17 de julio de 2020.

Pregunta. ¿Cuándo pensó en esta segunda parte?

Respuesta. Cuando acabó el primer rodaje, los niños se querían como hermanos y se echaron a llorar. Querían una segunda parte. Yo les expliqué que la cosa no era tan fácil. Pero la taquilla y los buenos comentarios generales allanaron el camino. En septiembre me puse a escribir el guion. En fin, otro año que yo mismo me dejo sin vacaciones. Es lo malo de tener un trabajo que me gusta.

P. Nunca se ha visto una secuela tan rápida.

R. Efectivamente. Más allá de los que rueda dos o tres películas de una tacada, como El Señor de los Anillos, en la distribuidora Sony me dijeron que ni ellos lo han logrado con Jumanji. A mi favor está que el reparto lo ansiaba y que yo espabilé en la escritura. Mucha gente me escribió agradeciéndome las risas familiares, y creo en ese público veraniego.

P. ¿Esta película nace porque usted es también padre?

R. Te ayuda. Que mis hijas actúen en el filme se debe a que me lo paso muy bien con ellas y a que me pareció un recuerdo maravilloso para cuando yo no esté.

P. ¿Se siente querido?

R. A veces me preguntan si no me da rabia no ser nominado a ningún premio, y respondo: “¿Tú te crees que soy tan egoísta?”. El mejor premio del mundo son los espectadores.

P. ¿Cómo se logra esa conexión?

R. Intento hacer lo que me gusta, y que sean películas que digan algo. En todo caso, Padre no hay más que uno era una apuesta extraña mía por querer hacer cine familiar. Sé que habrá gente, incluso amigos míos, que me dicen que les ha gustado aunque no sea su tipo de cine. Y entre el público torrentiano habrá algunos que no les haya gustado ni esta comedia ni la anterior que dirigí, Sin rodeos. No hay secretos, o yo no los conozco. Hago lo que sé lo mejor posible. Y ni siquiera eso te garantiza nada. Un amigo contaba que cuesta lo mismo hacer una buena película que una mala. En esfuerzo, en presupuesto…

P. No hay fórmula mágica…

R. El cine es como el agua del río, que nunca puedes beber el mismo agua dos veces. No es lo mismo ver una película a las cuatro de la tarde que por la noche, solo que acompañado. Cuando la gente se mete con El ascenso de los clones, ¿se acuerdan de que han pasado 40 años de La guerra de las galaxias? Todos cambiamos.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: