En foto, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas (i.), y el consejero andaluz de Salud, Jesús Aguirre, visitan a afectados por el brote, el pasado viernes en Sevilla. En vídeo, Fernando Simón habla en la Cadena SER. FOTO: ALEJANDRO RUESGA VÍDEO: Cadena SER

El mayor brote de listeriosis registrado en España, con más de 200 enfermos, empieza a remitir. En el último día, solo se ha confirmado un nuevo caso en Andalucía, la comunidad más afectada, elevando la cifra en la comunidad a 193. Durante el fin de semana, ya se apreció una disminución en el ritmo de nuevos infectados, con cuatro el sábado y tres el domingo. En los primeros días, la media de crecimiento de enfermos estaba en torno a los 40 diarios, y a lo largo de la semana pasada ha rondado la veintena. “Entramos en una nueva fase de inflexión en la que va a haber menos casos, aunque habrá un goteo a lo largo de septiembre y octubre”, ha informado este lunes el portavoz del grupo de seguimiento del brote de la Consejería de Salud andaluza, el médico José Miguel Cisneros. Por otra parte, el Ministerio de Sanidad ha confirmado el primer posible caso de un extranjero contagiado en España.

Según los datos de la Junta, se encuentran ingresadas por listeriosis en Andalucía 108 personas, 83 en hospitales públicos y 25 en privados, la gran mayoría en Sevilla. En total, hay 34 embarazadas ingresadas, y cuatro pacientes en la UCI. Cisneros ha confirmado en una rueda de prensa que uno de los dos abortos que se encontraba en investigación, el de una gestante ingresada en el hospital sevillano Virgen de la Macarena, se produjo debido a la infección, mientras que el otro está aún en estudio. Cuando se conoció este caso, la Junta de Andaucía lo desvinculó del brote porque no constaba en las encuestas epidemiólogias que hubiera comido carne mechada contaminada. Cisneros explica que como ingresó el 12 de agosto, antes de que se diera la alerta por el brote, y se le preguntó por todo lo que había comido en los tres últimos meses, lo probable es que no hubiera mencionado ese producto, aunque sí lo hubiera ingerido, ya que entonces no estaba el foco puesto sobre él.

El Gobierno andaluz ha informado este lunes de un nuevo análisis positivo en la fabrica de Magrudis, la empresa que elabora la carne mechada La Mechá, origen del brote. Se trata del carro de enfriamiento posterior al horneado, según Jesús Peinado, subdirector de Protección de la Salud de la Dirección General de Salud Pública. “Da la sensación de que el autocontrol ha fallado”, ha dicho Peinado en la misma comparecencia. “La responsabilidad es de la empresa, que es quien debe garantizar que el producto llega en buen estado” a los consumidores, ha añadido. Este domingo se conoció que el carro de horneado de Magrudis también está contaminado con listeria, según los resultados preliminares del laboratorio municipal del Ayuntamiento de Sevilla. Este positivo se suma a los de dos de sus mechadoras, conocidos el pasado miércoles.

Peinado ha confirmado que el Consistorio sevillano va a verificar que la temperatura del horneado era la correcta. Cuando se decretó la alerta, la Consjería de Salud explicó que según el sistema de verificación, la carne de Magrudis salía a una temperatura de 83,9º del horno. La bacteria muere a temperaturas superiores a los 75º. «Si es sistema de verificación falla o hay cualquier tipo de negligencia de la empresa, eso tendrá sus consecuencias», ha sostenido Peinado.

«¿Por qué me van a sancionar? Yo no he hecho nada»

El verdadero gerente de Magrudis, José Marín, sin embargo, ha asegurado esta mañana que «no teme a las sanciones», porque tiene todos los análisis y controles en regla «¿Por qué me van a sancionar?. Yo no he hecho nada», ha recalcado a los medios de comunicación frente a las puertas de la fábrica. En declaraciones al diario ABC insistía en que su fábrica de Sevilla tenía un protocolo de limpieza diario y ha declarado al diario Abc: «Si encuentran bacterias en un quirófano, ¿cómo no va a haber en mi fábrica?». Marín ha insistido en que en la fábrica se llevaban a cabo todas las medidas para prevenir episodios como este. «No sé ni lo que me habré gastado en lejía», ha dicho. En otras declaraciones a Antena 3, el empresario ha defendido que cuentan con tratamiento térmico tanto después de mechar la carne como tras pasar por los carros del horno, así como con la certificación de calidad ISO 90001, que «se implantó el 23 de mayo de este mismo año». «Los registros de temperatura, la limpieza… todo eso está perfecto», ha asegurado.

El subdirector de Protección de la Salud de la Junta ha reconocido ante la prensa que Magruids llevó a cabo una «ampliación irregular» en julio, y que tendrían que haberla comunicado antes de iniciar las obras para que los inspectores verificaran el cumplimento de todos los requisitos sanitarios. Sin embargo, no lo hicieron hasta el día 31 de ese mes, cuando ya había finalizado la ampliación y habían comenzado a fabricar. El gerente de Magrudis ha asegurado que «se informó supongo que previa y posteriormente».

Por otra parte, el Ministerio de Sanidad ha confirmado este lunes el primer posible caso de listeriosis del actual brote que ha salido fuera de España. Se trata de un ciudadano inglés que, al parecer, se contagió en Andalucía y posteriormente regresó a su país. Lo ha avanzado a la Cadena Ser el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, quien ha explicado que, a falta de la confirmación definitiva, se trata de un turista que ingirió carne mechada en Andalucía a mediados de agosto, y que no descarta que aparezcan nuevos casos.

Las autoridades sanitarias están a la espera de «confirmar si su cepa es igual que las cepas que están circulando por aquí, y si estaba o no contabilizado en los casos de Sevilla», ciudad en la que fue atendido inicialmente, ha explicado Simón. El paciente viajó posteriormente a Francia, país al que llegó la confirmación de que tenía listeriosis, y donde estuvo un par de días ingresado en un centro hospitalario antes de continuar viaje a Reino Unido.

Según Pulido, los productos contaminados se han retirado “al 100%”, y si queda algo, será “en lugares anecdóticos”. También ha matizado que la carne mechada fabricada por Magrudis y vendida por Comercial Martínez León “no debería haberse calificado de marca blanca”, ya que se trataba de la misma carne, “pero reenvasada y mal etiquetada, que va en cajas grandes, y la caja puede estar bien etiquetada”. Lo que alertó a los inspectores fue el hecho de encontrar en un establecimiento de la localidad sevillana de Brenes paquetes de carne suelta, sin etiquetar.

El gerente de Magrudis, José Marín, ha asegurado que su fábrica de Sevilla tenía un protocolo de limpieza diario y ha declarado al diario Abc: «Si encuentran bacterias en un quirófano, ¿cómo no va a haber en mi fábrica?». Marín ha insistido en que en la fábrica se llevaban a cabo todas las medidas para prevenir episodios como este. «No sé ni lo que me habré gastado en lejía», ha dicho. En otras declaraciones a Antena 3, el empresario ha defendido que cuentan con tratamiento térmico tanto después de mechar la carne como tras pasar por los carros del horno, así como con  la certificación de calidad ISO 90001, que «se implantó el 23 de mayo de este mismo año». «Los registros de temperatura, la limpieza… todo eso está perfecto», ha asegurado.




Fuente: El Pais

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