El BBVA ultima los detalles de la cesión de los derechos de propiedad de Distrito Castellana Norte (DCN) a la inmobiliaria Merlin Properties en la que puede ser la mayor operación inmobiliaria de Europa, según fuentes cercanas a la operación y tal como adelanta Cinco Días.

Las dos partes llevan semanas negociando los detalles del acuerdo sobre este proyecto, conocido como la Operación Chamartín, entre los que se encuentra que el BBVA pasará a tener un porcentaje muy pequeño del capital de la empresa resultante, alrededor del 2%. No obstante, el banco ha impuesto los detalles del desarrollo del proyecto, según fuentes cercanas a la operación. Hasta ahora, el BBVA controla el 75% del capital de DCN y la constructora San José el 25% restante. El proyecto, del que tres cuartas partes se destinarán a usos públicos, tendrá viviendas, oficinas, locales comerciales, equipamientos y zonas verdes. Está desarrollado en 45.000 folios y 1.200 planos, lo que da una idea de la magnitud del proyecto.

Según las fuentes consultadas, el BBVA supervisará el desarrollo de la operación hasta el final, que puede llegar dentro de 25 años por la complejidad del proyecto. En el desarrollo previsto no pasa por realizar operaciones especulativas, siguiendo el modelo de Canary Wharf de Londres, el gran complejo de negocios.

Si la operación se cierra, el BBVA habría colocado la Operación Chamartín a una inmobiliaria de gestión española frente a los fondos de inversión inmobiliaria extranjeros que habían mostrado interés en el proyecto. De hecho, se da la circunstancia de que el BBVA está negociando con una firma, Merlin, en donde el Santander tiene una posición significativa, el 22,26% de los derechos de voto, seguido por Blackrock, con el 3,9%, según consta en la CNMV.

26 años de proyecto

El Ayuntamiento de Madrid aprobó el proyecto el 29 de julio pasado por unanimidad de todos los grupos políticos, que dieron el visto bueno a la modificación del plan general, pendiente de los últimos trámites de la Comunidad de Madrid. Esta aprobación supone el desbloqueo de un proyecto en el que está implicado el BBVA desde hace 26 años.

Los derechos de esta zona Norte de Madrid estaban en manos de Argentaria que, tras la fusión con el BBV, se convirtió en uno de los proyectos estrella del BBVA, aunque posteriormente sufrió más contratiempos de los previstos y se convirtió en una pesadilla en la que invirtió cantidades relevantes de dinero sin un retorno claro. El anterior presidente de DCN fue Antonio Béjar, destituido por el BBVA poco antes de que se aprobara el proyecto por el Ayuntamiento tras ser investigado por la Audiencia Nacional por su presunta vinculación con el caso Villarejo. Álvaro Aresti fue su sustituto.

Los terrenos sobre los que se va a desarrollar el proyecto se extienden a lo largo de una franja alargada de 5,6 kilómetros de longitud y hasta 1 kilómetro de ancho, que atraviesa el norte de Madrid, desde la calle Mateo Inurria, junto a Plaza de Castilla, hasta la M-40. En total, abarca de una superficie de 3,3 millones de metro cuadrados, de los cuales, y tras descontar el espacio que ocupan las vías del tren y la M-30, únicamente se actuará sobre 2,3 millones, según DCN.

Merlin Properties Socimi, es una de las principales compañías inmobiliarias cotizadas del IBEX 35 y tiene como actividad principal la adquisición y gestión de activos inmobiliarios terciarios en la Península Ibérica.

La principal actividad es la adquisición, gestión activa, operación y rotación selectiva de activos inmobiliarios comerciales de calidad en el segmento de inversión, principalmente en España y, en menor medida, en Portugal. La Compañía se centra en el mercado de oficinas, retail y logístico.

Merlin gestiona carteras de activos en propiedad, con el objetivo de maximizar la eficiencia operativa y rentabilidad de cada activo, según la empresa.




Fuente: El Pais

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