Transferencias, cheques, talones, liquidaciones de facturas… La cuenta que el comisario jubilado José Manuel Villarejo, presunto cabecilla de la trama policial desmantelada en la Operación Tándem, tuvo abierta entre diciembre de 2004 y enero de 2019 registra ingresos millonarios. Un informe de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional incorporado recientemente al sumario que instruye en la Audiencia Nacional el juez Manuel García-Castellón refleja que durante esos 14 años el depósito bancario del policía recibió fondos por cerca de 31 millones de euros. De esta cantidad, un tercio correspondía a pagos efectuados por el BBVA por los servicios que a lo largo de todo ese tiempo prestó el policía a la entidad y cuyas supuestas irregularidades son ahora investigadas.

En total, la entidad financiera realizó 52 pagos a la empresa Club Exclusivo de Negocios y Transacciones SL (Cenyt), epicentro de la trama societaria de Villarejo. El policía nunca figuró en la cuenta como titular o autorizado, aunque sí aparecen su socio, el abogado Rafael Redondo; su mujer, Gemma Isabel Alcalá; y uno de sus hijos, José Manuel Villarejo Gil, todos ellos imputados en distintas piezas separadas de la causa. El comisario jubilado permanece en prisión desde su arresto en noviembre de 2017.

El informe de la UAI, fechado el pasado lunes y al que ha tenido acceso EL PAÍS, cuenta con 41 páginas y cerca de 300 de documentación anexa. En él, los responsables de la investigación analizan todos los movimientos de entrada y salida de fondos que registró la cuenta que Villarejo, a nombre de Cenyt, abrió en el BBVA y que durante el tiempo que estuvo abierta, registró tres cambios formales de numeración. El documento policial divide el análisis precisamente en tres periodos limitados, precisamente, por el cambio de numeración del depósito.

Así, los agentes destacan que la cuenta fue abierta el 23 de diciembre de 2004 y mantuvo su denominación original hasta el 7 de marzo de 2008. Durante ese periodo, el depósito recibió 10 millones de euros a través de 53 movimientos. De ellos, 19 ingresos correspondían al BBVA, por un valor de 1,07 millones de euros. Los investigadores resaltan que el primer ingreso que recibió la cuenta, de 313.200 euros, procedía de la entidad financiera por el supuesto pago de tres facturas emitidas por la empresa de Villarejo. La policía destaca que, en esos años, hubo momentos en los que los pagos procedentes del banco representaron casi el 75% de los ingresos recibidos.

El segundo periodo analizado abarca desde el 10 de marzo de 2008 al 16 de mayo de 2014, y es, con diferencia, durante el que más ingresos recibe la cuenta de la sociedad del policía, entonces aún en activo. En total, los investigadores han contabilizado 358 cheques, 38 traspados y 8 liquidaciones de facturas por un valor total de 17,6 millones de euros. De esta cantidad, 7,5 millones correspondían a pagos realizados por el BBVA, entre ellos uno de 1,4 millones de euros efectuado el 24 de marzo de 2011. Finalmente, desde que la cuenta cambió por tercera vez de numeración, esta recibió 3,2 millones de euros en ingresos. De ellos, cerca de 1,7 millones correspondían a pagos del BBVA.

242.000 euros del BBVA tras ser detenido

La Policía señala que esta última cifra supuso el 53% del total de abonos y destaca un detalle: tras la detención y encarcelamiento de Villarejo, el 7 de noviembre de 2017, y hasta el 12 de enero de 2018, la cuenta siguió recibiendo fondos procedentes del BBVA. En total, 242.000 euros, repartidos en cuatro entregas de 60.500 euros. La entidad financiera venía ingresando con carácter mensual esta cantidad desde agosto de 2016.

El documento policial también analiza las salidas de fondos desde la misma cuenta en un trasiego continuo que, en algunos momentos, la deja prácticamente a cero pese a los ingresos millonarios. En este caso, los investigadores agrupan el destino de ese dinero en tres bloques diferentes Parte del dinero salió mediante transferencias «a otras mercantiles bajo conceptos relativos a pagos de facturas que pudieran obedecer a contraprestaciones por servicios mercantiles prestados».

Las nóminas de su mujer y su hijo

Otra parte, señala el informe, sirvió para «el mantenimiento de la estructura societaria» montada por Villarejo. Aquí los agentes incluyen el pago del arrendamiento de los inmuebles que ocupaban sus sociedades y de las nóminas de los empleados. Entre ellos, la policía destaca las cantidades que recibían la esposa del comisario jubilado (4.000 euros al mes) y su hijo (3.000 euros).

Finalmente, el tercer bloque de movimientos es el que más llama la atención a los investigadores. Se trata de trasvases de fondos «a empresas directamente vinculadas a Villarejo entre los que se incluyen traspados a la propia Cenyt o a mercantiles bajo titula titularidad de aquel o con especial vinculación con el mismo», en referencia a sociedades de su socio Rafael Redono y del empresario Juan Carlos Escribano, presunto testaferro del comisario jubilado. El importe de estos traspasos desde la cuenta va desde los 2,6 millones que recibió la propia Cenyt a los 5.000 euros transferidos a una empresa llamada Lextor. En total, 23 sociedades del entramado de Villarejo recibieron fondos de la cuenta en el BBVA.

Además, 1,4 millones de euros salieron de la misma a través de cheques y talones, otra parte sirvieron para pagar impuestos y cuotas de la Seguridad Social de los trabajadores de las empresas de Villarejo, y una más para la adquisición de participaciones en otras sociedades o hacer frente a ampliaciones de capital de las empresas del propio Villarejo. Los agentes destacan, en concreto, la compra de acciones de las sociedades Eurosuisse -dedicada al cultivo de olivos- y la promotora inmobiliaria Riomar Costa. Finalmente, el 29 de enero de 2018, dos semanas después del último ingreso del BBVA, la cuenta fue embargada por el juez García-Castellón. Entonces tenía un saldo de 574.810,28 euros.

El documento policial hace también un estudio de las posibles conexiones entre la cuenta de Villarejo y los productos financieros a nombre de Julio Corrochano, entonces jefe de seguridad del BBVA y que anteriormente había ocupado altos puestos de responsabilidad dentro de la Policía Nacional. Corrochano, también imputado en la causa, fue la persona que abrió las puertas de la entidad financiera al comisario jubilado para que este realizara diferentes trabajos, por lo que el juez García-Castellón y la Fiscalía Anticorrupción querían saber si, a cambio de ello, el primero recibió una contraprestación. Los agentes concluyen en su informe que «no se han detectado movimientos relativos a pagos o contraprestaciones» realizados por Villarejo en las cuentas del ya exjefe de seguridad del BBVA.




Fuente: El Pais

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