Mientras el Barcelona actuó en Vigo con un elenco de suplentes y filiales pensando en el partido del martes en Anfield, el anfitrión inglés sudaba a mares en Newcastle con la alineación principal para obtener una victoria con la que mantener un hilo de esperanza para ganar la Premier.

Sobre el papel, el desgaste del Liverpool ya es un triunfo para un Barcelona que cayó ante el entusiasmo y la necesidad de un Celta que firmó dos goles en la segunda parte para acercarse a la permanencia. Fue, en este sentido, una dulce derrota, cuando menos intrascendente si no fuera por la lesión de Dembélé, de un Barça que va abriendo ventanas de oportunidad a los jugadores del futuro.





Los jugadores del Celta hicieron el pasillo de honor al campeón de Liga
(Miguel Riopa / AFP)

En medio de una atronadora sinfonía épica los futbolistas del Celta dedicaron el pasillo de honor a los campeones de la Liga, a Boateng, a Murillo, a Umtiti… También a Dembélé, uno de los escasos habituales que Valverde introdujo en el once. Pero no aguantó mucho el francés sobre el terreno de juego. Se lesionó en un cambio de ritmo por la banda en el primer minuto y cinco minutos después solicitó el cambio, circunstancia que motivó el debut con el primer equipo del filial Álex Collado, un interior zurdo de vocación ofensiva.

El taller de orfebrería del centro del campo del Barça, formado por Arthur, Aleñá y Riqui Puig marcó buena parte del desarrollo del primer acto, con el conjunto azulgrana instalado en el campo del rival. Carente de profundidad y contundencia en la zona de la verdad, pero controlando los acontecimientos frente a un Celta dedicado a minimizar los riesgos y un tanto apesadumbrado por la amenaza del descenso.

La lesión de Dembelé fue la peor noticia del partido para el Barça
La lesión de Dembelé fue la peor noticia del partido para el Barça
(Miguel Riopa / AFP)






Le costaba transmitir esperanza al Celta a una grada hipermotivada que comenzó a recelar viendo la naturalidad con que la juventud azulgrana manejaba la situación. Un Todibo convincente en el eje central, un Riqui Puig que ya flota como Iniesta, un Wague incisivo… No existía ninguna fractura entre los jóvenes y los veteranos, y si la hubo fue a favor de los primeros. Valverde vivía muy tranquilo en el banquillo, con salidas esporádicas, en tanto Escribá no podía permitirse un respiro.

Tras media hora de dominio del Barcelona y conformidad local, algunas acciones en las áreas descosieron costuras y elevaron la temperatura de la tribuna. Maxi Gómez no llegó a conectar por milímetros un gran centro de Iago Aspas. Más tarde Riqui Puig se apropió de una pelota, profundizó hasta la línea de fondo y retrasó para el disparo de Wague, interceptado por Rubén Blanco.

Ricky Puig protege el balón ante  el centrocampista eslovaco del Celta de Vigo Stanislav Lobotka
Ricky Puig protege el balón ante el centrocampista eslovaco del Celta de Vigo Stanislav Lobotka
(Salvador Sas / EFE)

Mientras Balaídos sufría y el Liverpool batallaba en Newcastle apurando sus opciones de ganar la liga inglesa con un equipo de titulares, para el Barça era como un entrenamiento con público al que Boateng no se presentó porque fue como si no estuviera.





La gran decepción en Vigo fue provocada, paradójicamente, por un gol local a pocos instantes de la reanudación. El estadio enloqueció literalmente con una jugada que podía hacer la diferencia entre el naufragio y la permanencia. Cillessen rechazó un remate de Cabral y el rebote fue a parar, en el área pequeña, a Araujo, que fusiló a gol.

Soccer Football - La Liga Santander - Celta Vigo v FC Barcelona - Balaidos, Vigo, Spain - May 4, 2019 Celta Vigo's Iago Aspas celebrates scoring their second goal from the penalty spot with Brais Mendez REUTERS/Miguel Vidal
Soccer Football – La Liga Santander – Celta Vigo v FC Barcelona – Balaidos, Vigo, Spain – May 4, 2019 Celta Vigo’s Iago Aspas celebrates scoring their second goal from the penalty spot with Brais Mendez REUTERS/Miguel Vidal
(Miguel Vidal / Reuters)

Iago Aspas celebra el segundo gol del Celta que llegó tras marcar el delantero un penalti
Iago Aspas celebra el segundo gol del Celta que llegó tras marcar el delantero un penalti
(Miguel Vidal / Reuters)

Nadie protestó y Sánchez Martínez no dudó en señalar al centro del campo. La megafonía, que en Vigo carece de limitador de decibelios, y la afición coreaban el nombre del goleador cuando el Barcelona se disponía a sacar de centro. Entonces se produjo la llamada de la tecnología: el VAR estaba examinando la jugada y, después de una tensa y cruel espera, decretó fuera de juego de Araujo.





El desengaño fue mayúsculo, pero el Celta ya sabía donde estaba el objetivo y volvió a intentarlo por medio de Boufal con un remate alto. Valverde intentó evitar una posible rebelión del conjunto gallego introduciendo el músculo del Arturo Vidal en lugar del violín de Arthur, pero el cambio no tuvo el efecto deseado. El chileno se vio involucrado en una jugada que concluyó con un centro lateral de Budebouz rematado de manera acrobática y efectiva por Maxi Gómez, que se anticipó a Umtiti.

El gol inyectó precipitación en el Barça, decayó su dominio del centro del campo e intentó progresar por la vía rápida, quedando expuesto a los contragolpes locales. En uno de ellos Wague interceptó con la mano en el área. El estadio rugió, pero el árbitro no apreció la infracción y fue corregido, de nuevo, por el VAR. Transformó Aspas el penalti que desató la euforia en Balaídos. Para el Celta, la permanencia, que ahora queda cerca, no es mucho menos trascendente que la Liga de Campeones para el Barça.


2. RC Celta: Rubén; Hugo Mallo, Araujo, Cabral, Olaza; Lobotka, Okay, Boudebouz (Jozabed, min. 85), Boufal (Brais Méndez, min. 71); Aspas, Maxi Gómez (Beltrán, min. 91)

0. Barcelona: Cillesen; Wage, Todibo, (Murillo, min. 68) Umiti, Vermaelen; Arthur (Vidal, min. 62), Puig, Aleñá; Dembélé (Collado, min. 5), Malcom, Prince Boateng





Goles: 1-0 Maxi Gómez min. 67; 2-0 Aspas min. 88

Árbitro: Sánchez Martínez (comité murciano). Amonestó con tarjeta amarilla a Vermaelen, Umtiti, Todibo, Boateng y Vidalpor parte del Barcelona

Incidencias: partido correspondiente a la trigésimo sexta jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 22.519 espectadores. Los jugadores del Celta honraron antes del partido con un pasillo al Barcelona como reconocimiento por su título de campeón de la Liga Santander.








Fuente: LA Vanguardia

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