Venía el Barça de quedar apeado en Europa pero necesitaba el triunfo en la Liga Endesa para no verse atrapado en la cabeza por el Real Madrid. De paso el Barcelona defendía su imbatibilidad en el Palau en la competición española esta temporada. En la práctica los hombres de Pesic no encontraron consuelo y cayeron, lo que supone su tercera derrota seguida tras perder también en Badalona y en Turquía.

Al principio se escuchaba el chirriar de las zapatillas. Claro ejemplo del ambiente con el que se vivía el partido en el Palau, aunque luego el público se fue animando, ya con el encuentro en juego. Un compromiso difícil de afrontar por el desgaste físico y anímico del Barcelona, 48 horas después del revés en Estambul. Tocaba levantarse y el rival también obligaba a ello. El Baskonia, eliminado a su vez de la Euroliga la pasada semana, se presentaba en el Blaugrana con la voluntad de resarcirse de las tres derrotas seguidas que le había endosado el conjunto barcelonista.






Dos días después de quedar fuera en la Euroliga al Barcelona le faltó frescura y cabeza

Era un día para mover el banquillo y para dar algunas oportunidades. A Kuric, que no siempre ha tenido minutos en la campaña. A Smits, que ha gozado de mucho menos tiempo. A Séraphin, para que vaya recuperando cada vez más ritmo. Sin Tomic, baja por molestias musculares, el francés se antojaba importante, como Oriola. Aunque quien vio más grande la canasta hasta el descanso por parte del Barça fue Hanga. La defensa del húngaro mantiene una regularidad, no como su ataque, unos días espeso y otros, como anoche, algo más certero. Sus once puntos los contrarrestaba con 12 Shields por el bando vitoriano. La tónica general era de igualdad y, aunque el Barça llegó a mandar por siete, se marchó al entreacto sólo liderando por dos (34-32).

Regresó mejor de los vestuarios el equipo vasco ante un Barça que iba perdiendo gas. Si Shields había martilleado por fuera, la versatilidad de Shengelia, los tiros de Hilliard y el poderío de Poirier resultaban demasiadas vías de agua para el Barcelona, que se vio por detrás en el marcador y entró rezagado en el último cuarto (51-57). El equipo de Perasovic había mejorado sus porcentajes de tiro y los azulgrana necesitaban liderazgo en la cancha y frenar sus pérdidas de balón.

Sin embargo, el socavón barcelonista continuó y pese a los intentos de Hanga y Oriola y alguna pincelada de Heurtel el Baskonia ya no perdió el timón del encuentro. Llegó a dominar por doce y conquistó el Palau. El Barça ha de reaccionar cuanto antes. Empezando por mañana en la pista del Herbalife Gran Canaria.








Fuente: LA Vanguardia

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