Se llevaba tan solo un minuto de encuentro cuando los árbitros decidieron no señalar una clara falta sobre el barcelonista Blazic. El entrenador blaugrana, Svetislav Pesic, montó en cólera, invadió el parquet y se puso a gritar en la cara de uno de los colegiados. El resultado fueron dos técnicas consecutivas que mandaron al vestuario al balcánico de manera exprés. Una imagen bien peculiar, sobre todo por el hecho de llegar tan pronto en un partido.

Pero Pesic no estaba dispuesto a que los árbitros perjudicaran a su equipo en la pista del líder, el Fenerbahçe, y quería tomar cartas en el asunto. Lo hizo eso sí con demasiado énfasis y el italiano Lamonica, el croata Radovic y el lituano Vilius decidieron descalificarle. Sin su presencia el Barcelona Lassa quedó al mando de su ayudante, Ricard Casas, y estuvo cerquita de dar la sorpresa pero cayó al final (88-82). El Fenerbahçe no ha perdido ningún partido en su cancha en la Euroliga y remontó hasta 13 puntos de desventaja gracias a la calidad de Sloukas (22 puntos).






Dos técnicas seguidas

Los árbitros expulsan a Pesic en el primer minuto del partido por entrar en la pista para protestar

El Barça venía de perder la semana pasada de 22 también en Estambul pero ante el Efes y con el resultado de ayer la cuarta plaza le queda al Barcelona a dos victorias.

Antes de ser expulsado Pesic dispuso un quinteto inicial con la sorpresa de Blazic, algo que hace de tanto en tanto, sobre todo cuando quiere que su equipo se active más en tareas defensivas. Además, quiso sorprender al conjunto de Obradovic al disponer una zona de salida. No le fue mal. Los jugadores asistieron estupefactos a su expulsión pero se aplicaron, en especial Blazic, autor de 12 puntos en el primer cuarto. Estaba en todas partes, defendiendo, atacando, tirando y metiendo triples o contraatacando. Bajo su liderazgo el Barcelona alcanzó los siete puntos de diferencia (16-23).


El desenlace

El Fenerbahçe de Obradovic, que está invicto en casa, remonta 10 puntos a los blaugrana en el último cuarto

Sin embargo, el Barça tenía algunos problemas para controlar su rebote defensivo Fenerbahçe y para defender a los exteriores del conjunto turco.

Ali Muhammed, antiguamente Bobby Dixon, se sacó de la chistera hasta cuatro triples en el segundo cuarto y equilibró el partido. Pero el Barça aguantó el tipo y con un Tomic sólido llegó al entreacto con una pequeña ventaja (37-38).


Los mejores

La dirección de Blazic y la muñeca de Kuric no pueden con los 22 puntos de Sloukas






La renta se dispararía en la reanudación pues el Barcelona endosó a su rival un parcial de 0-12 al volver de los vestuarios. Claver, Singleton, Heurtel, Blazic…Todo el equipo funcionaba. El Fenerbahçe no está acostumbrado a perder, y menos en casa, y sus jugadores reaccionaron de la mano de Sloukas y Datome. Allí apareció entonces Pau Ribas con dos triples y Kuric con una canasta al límite del tiempo para que el Barça mandara por nueve (52-61) con un cuarto por jugar.

En el último periodo llegó a vencer por diez pero volvió la polémica con una falta en ataque ridícula señalada sobre Ribas, que protestó y se llevó una técnica. Después señalaron una antideportiva a Seraphin, compensada luego con otra a Sloukas. El Barça debía aguantar el tirón y para ello contó con la muñeca caliente de Kuric. Aunque para puntería la de Sloukas, que terminó siendo clave. Al equipo blaugrana le faltó resistencia para lograr un gran triunfo.


Más lejos









Fuente: LA Vanguardia

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