Pese a los numerosos informes privados existentes, el Banco de España reclama la creación de “un indicador homogéneo” que recoja la evolución de los precios del mercado de alquiler. Esta demanda se produce en un contexto en el que el alquiler, como forma de vida, está ganando peso, sobre todo entre los jóvenes. “Y la información disponible no es tan rica como para la vivienda en propiedad”, apunta en el Informe de Estabilidad Financiera hecho publico este martes por el supervisor.

Respecto a los precios de este mercado, subraya que “las rentas de alquiler han mostrado incrementos significativos, sobre todo, por la pujanza en el segmento de población más joven”.






Vivienda

La demanda de los jovenes por el alquiler calienta el mercado

El estudio también hace un análisis pormenorizado del mercado inmobiliario. Considera que “se ha producido una lenta, pero progresiva, absorción del volumen de viviendas sin vender”. En cualquier caso, cifra en 500.000 las viviendas vacías y construidas, que aún no se han vendido. Se trataría de la mitad, puesto que los años del pinchazo de la burbuja llegó a situarse esta cifra en un millón de unidades vacías.

En conjunto, apunta, los precios medios de la vivienda acumulan un crecimiento del 22% en términos reales, desde su nivel mínimo de principios del 2014, si bien permanece un 31% por debajo de los máximos alcanzados en el tercer trimestre del 2007. A pesar del dinamismo del sector, recoge que en el 2018 se efectuaron 550.000 operaciones de compra venta de viviendas, lejos de las 885.000 que se comercializaron de media en el periodo 2004-2007.


Sectores

La banca reduce la exposición al ladrillo

“Los bancos mantienen una política mucho más prudente hacia el sector constructor e inmobiliario”, recoge el estudio. El saldo total de crédito bancario a empresas de construcción y promoción se redujo un 18,6% en el 2018. Además, el organismo regulador testifica que se están entregando menos vivienda porque también se constituyen menos hogares: 95.000 en el 2018, frente a un aumento anual promedio de 435.000 en los años 2004-2007.

En cuanto a la concesión de hipotecas, el estudio recoge que las condiciones de acceso al crédito hipotecario “son más estrictas que las que había antes del 2018”. En este sentido explica que las hipotecas concedidas por encima del 80% de su ‘loan to value’ (ratio entre el capital de la hipoteca y el valor de tasación del inmueble) se va reduciendo. De igual forma, se ha reducido la concesión de hipotecas en la que los ingresos del prestatario son bajos o las hipotecas de más de 30 años.








Fuente: LA Vanguardia

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