El Ayuntamiento de Madrid ha confirmado a EL PAÍS que las multas por entrar indebidamente en Madrid Central se reactivarán este lunes. El Consistorio recibió este viernes el auto del Juzgado 24 de lo Contencioso-Administrativo de Madrid que impone como “medida cautelar provisionalísima” suspender la moratoria de sanciones, una decisión que no puede ser recurrida. Pero al haberlo recibido más tarde de las 15.00, a efectos de notificación se considera como recibido el lunes por la mañana. Por este motivo, las multas se aplicarán desde lunes 8 de julio. Sin embargo, este sábado y domingo todos los coches sin etiqueta medioambiental podrán circular libremente y no serán multados, si bien el sábado gran parte del centro está cortado por la manifestación del Orgullo.

«Se han dado órdenes para el cumplimiento inmediato del contenido del auto en lo referente a las medidas cautelarísimas de suspender la moratoria de multas», explica un portavoz municipal. El Ayuntamiento dispone ahora de tres días naturales para presentar sus alegaciones, que el juez tomará en cuenta antes de adoptar medidas cautelares, que pueden mantener la situación tal y como está ahora mismo o volver a impulsar la moratoria.

«Teniendo en cuenta que este fin de semana la zona de Madrid Central está mayoritariamente cortada por la celebración del Orgullo y, sobre todo, que el auto se comunicó el viernes después de la 15,00 horas (por lo que a efectos de plazos de recurso es como si se hubiera comunicado el próximo lunes), las sanciones comenzarán el lunes, salvo que posteriormente el juez, en sus resoluciones, imponga alguna retroactividad», añade el portavoz.

Las multas por acceder sin permiso a Madrid Central son de 90 euros (45 por pronto pago). Pueden entrar al área de bajas emisiones los residentes y los vehículos con etiqueta de la DGT Cero y Eco. Los que tienen distintivo B y C pueden acceder al área solo si su trayecto termina en un aparcamiento o si tienen una invitación de un residente. Los vehículos sin etiqueta no pueden acceder, aunque hasta 2020 los que tengan invitación sí podrán hacerlo.

En el perímetro de Madrid Central hay instaladas 115 cámaras que vigilan los accesos a la zona restringida, 60 en la entrada y 55 en la salida. Estas cámaras, que han estado en pruebas desde diciembre, registran las matrículas de los vehículos que acceden al área restringida y de los que salen. En los aparcamientos públicos y privados cámaras de acceso registran la misma información, y la envían al Ayuntamiento. El Consistorio cruza datos y discrimina quiénes son residentes, y quiénes tienen permiso para acceder y quiénes no.

Cortes en el centro por el Orgullo

Unos 1.600 policías nacionales y municipales se encargarán de vigilar los actos centrales del Orgullo, en especial la manifestación y el posterior desfile de carrozas entre las plazas de Atocha y Colón. El dispositivo se completa con 215 efectivos de Samur-Protección Civil cada día y unos 230 bomberos.

La Policía Nacional desplegará unos 1.000 agentes de diversas unidades como la de Intervención Policial (antidisturbios), Grupo Especial de Operaciones (Geos), los guías caninos o los especialistas de subsuelo. Los agentes del grupo de delitos de odio, perteneciente a la Brigada Provincial de Información, se distribuirán por las zonas del desfile y por el barrio de Chueca para luchar contra incidentes por prejuicios basados en la orientación e identidad sexual. La policía ha difundido el teléfono gratuito 900 100 091 para denunciar estos delitos. Funciona las 24 horas del día.

La Policía Municipal ha previsto un dispositivo de 600 agentes para estos actos. Ayer faltaban unos 150 voluntarios para cubrir todos los puestos, pero el comisario general y máximo responsable del cuerpo, Teodoro Pérez, anunció que, en caso de no cubrirse las plazas, se suspenderán las libranzas de los agentes.

El recorrido de la manifestación comenzará en el paseo del Prado, a la altura de la cuesta de Moyano y continuará por las plazas de Cánovas del Castillo y Cibeles para terminar en la de Colón, tras pasar por Recoletos. La policía ha anunciado que cortará y desviará el tráfico en la totalidad del itinerario, así como en el tramo del paseo central del paseo de la Castellana, entre Colón y plaza de Emilio Castelar. El corte de tráfico está previsto para las cinco de la tarde. La zona permanecerá con cortes como mínimo hasta las tres de la madrugada a consecuencia de las labores de limpieza.

F. J. BARROSO

El Ayuntamiento no informa

Por ahora, la cuenta oficial de Twitter del Ayuntamiento de Madrid (@madrid) no ha informado por ahora de esta decisión judicial, a pesar de las numerosas reclamaciones de los ciudadanos para que lo haga, y el portavoz municipal no sabe precisar cuándo lo hará. Esa cuenta, en cambio, sí informa de datos de tráfico y de contaminación no homologados por los expertos. El portavoz tampoco explica cuántas reclamaciones ha recibido el Consistorio por eliminar de hecho Madrid Central, aunque algunos medios han publicado que han sido 22.000 en tan solo cuatro días (la media hasta entonces era de unas 300 al día).

Cinco días después de la entrada en vigor de la moratoria aprobada por el alcalde José Luis Martínez Almeida (PP) —que gobierna la capital junto a Ciudadanos—, el Juzgado 24 de lo Contencioso-Administrativo de Madrid paralizó este viernes la medida. El auto impone como “medida cautelar provisionalísima” suspender la moratoria de multas, una decisión que no puede ser recurrida. Jesús Torres Martínez, titular del juzgado, ha dado un plazo de tres días hábiles al Ayuntamiento para presentar sus alegaciones por escrito, plazo tras el cual el juez dictará otro auto para levantar, mantener o modificar la medida. [Lea íntegro el auto que paraliza la moratoria de multas de Madrid Central (PDF)]

La paralización de las sanciones aprobada por el Consistorio se hizo efectiva el 1 de julio, pero el Ayuntamiento acordó la medida el 27 de junio. «El auto del juez admite el recurso, pero además suspende el acuerdo de la junta de Gobierno del 27 de junio: ahora mismo ya está en vigor Madrid Central tal y como lo hemos conocido estos meses», ha celebrado Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción, que junto a Greenpeace —y otras organizaciones que forman la Plataforma en Defensa de Madrid Central, que aglutina a más de 80 entidades— había presentado a primera hora de este mismo viernes un recurso contencioso administrativo contra la moratoria de las derechas. Un día antes, el jueves, el PSOE había acudido también a los juzgados para exigir la anulación de la decisión municipal al considerarla “ilegal”.

Desde el arranque de la moratoria, el pasado lunes, la capital ha sufrido atascos y colapsos tanto en el interior de Madrid Central (con un área de 4,7 kilómetros cuadrados) como en la M-30, pero también en los alrededores de la circunvalación y los accesos. Así lo constata el Centro de Gestión de la Movilidad, dependiente del Consistorio. A pesar de que es un organismo municipal, desde el Ayuntamiento iniciaron una guerra de cifras y aportaron su propio balance: “No ha habido repercusión negativa ni en el tráfico ni en la calidad del aire”, afirmó este jueves Borja Carabante (PP), delegado de Medioambiente del Ayuntamiento. La Empresa Municipal de Transporte, según los datos que publica en su informe diario sobre su red de autobuses públicos, ha registrado incidencias y retrasos durante toda la semana.

El PP llevó a los tribunales la medida de Carmena

La Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, ha intentado torpedear de todas las formas posibles Madrid Central. El Ejecutivo de Ángel Garrido (ahora en Ciudadanos) llevó a los tribunales el proyecto estrella de Manuela Carmena “por falta de trámites” y pidió medidas cautelares para detenerlo. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha rechazado dos veces las peticiones del Gobierno regional, aunque todavía no se ha pronunciado sobre el fondo de la cuestión. Madrid Central ha enfrentado a la Comunidad y el Ayuntamiento desde el inicio. En octubre, la Administración regional pidió al Gobierno de Carmena que no llevara a cabo la medida. Una vez que se instauró con éxito, el pasado 30 de noviembre, el Ejecutivo de Garrido no reforzó el transporte público como pedía el Consistorio (en parte por la falta de trenes y maquinistas en Metro de Madrid). Y después llevó la medida a los tribunales.

Ahora que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida (PP), ha dejado sin efecto las multas de Madrid Central, el PSOE y las organizaciones ecologistas han denunciado al Ayuntamiento por quitar la zona especial, lo contrario por lo que denunció la Comunidad (instaurarla).

Antes de la puesta en marcha de Madrid Central a finales de 2018, en la capital ya existían cuatro zonas donde el acceso de los coches está limitado (las áreas de prioridad residencial o APR de Cortes, Letras, Embajadores y Ópera), que quedaron englobadas en Madrid Central.

La contaminación se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las ciudades. La Agencia Europea de Medio Ambiente estima que en Europa se producen más de 400.000 muertes prematuras al año por la polución (en España, 6.084 muertes anuales se atribuyen a la exposición al dióxido de nitrógeno). Hasta ahora, los coches ocupan la mayor parte del espacio urbano: en Madrid, por ejemplo, el 80% de la ciudad. Por eso los Ayuntamientos quieren redimensionar sus calles para proteger la salud y el medioambiente y dotar de mayor protagonismo a peatones y a otros tipos de movilidad. Londres, Berlín y París avanzan en esa línea, como Barcelona, Sevilla, Pontevedra y Zaragoza.

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Fuente: El Pais

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