El nuevo Gobierno municipal de PP y Ciudadanos ha cesado este lunes al gerente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), Álvaro Fernández Heredia sin que, por ahora, haya un sustituto o sustituta, según consta en el orden del día del consejo de administración de EMT, que depende del Área de Medioambiente y movilidad, la misma que gestiona Madrid Central y al frente de la que está Borja Carabante (PP).

Bajo la gestión de Fernández Heredia—fue nombrado por la exalcaldesa Carmena—, la EMT remunicipalizó el sistema de bicicletas públicas Bicimad, el Teleférico que enlaza la capital con la Casa de Campo así como varios aparcamientos subterráneos, que hasta entonces tenían gestión privada. Además, se ha renovado la flota, se ha contratado a nuevos conductores y se han obtenido beneficios en los últimos cinco años. «He defendido a la empresa y sus intereses allá donde me ha tocado hacerlo», explica Heredia en una carta de despedida a los trabajadores de la empresa pública a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

«Hemos mejorado juntos las condiciones laborales y los procesos internos, hemos crecido como empresa, nos hemos transformado en una empresa multi-operadora de servicios de movilidad, adaptándonos a las nuevas necesidades de los usuarios, siempre con la vista puesta en ellos», explica el hasta ahora gerente en su misiva. «Hemos iniciado grandes retos de futuro en todos los ámbitos. Es evidente cómo ha mejorado el servicio a los ciudadanos. Para llegar más lejos hubiera sido necesario contar con la colaboración y complicidad del Consorcio Regional de Transportes de Madrid», se lamenta Heredia.

Se refiere a que el anterior equipo municipal, liderado por Manuela Carmena (Ahora Madrid), solicitó en varias ocasiones al Consorcio que reforzara el transporte público en el centro para apoyar la entrada en vigor de Madrid Central. El organismo, dependiente del Gobierno regional (PP), se negó en rotundo. El refuerzo de los autobuses de la EMT, que gestiona el Consistorio, también requiere del visto bueno del Consorcio, que coordina todo el transporte de la Comunidad. En cambio, con el cambio de Ayuntamiento, el Consorcio ha aprobado un refuerzo de varias líneas que pasan por el centro. 

El balance de la EMT de 2018 recogió un resultado positivo de 2,55 millones de euros, siendo el quinto año que logra un balance positivo. Los gastos financieros de ese año disminuyeron en 0,4 millones de euros con respecto al ejercicio anterior, mientras que la ratio de solvencia se incrementó del 2,64 al 4,09. Por su parte, la deuda se redujo de 51,73 millones a 29,64 millones, a la vez que el patrimonio neto creció hasta los 271 millones. Según este documento, la deuda de la EMT se ha reducido a una quita parte respecto a 2013, mientras se ha duplicado la ratio de solvencia.

Los autobuses de la EMT transportaron en 2018 a 420,2 millones de viajeros, frente a los 427,9 millones de usuarios del año anterior, es decir, un 1,8% menos, según el balance del Ayuntamiento de Madrid. Para el Consistorio, la pequeña bajada de viajeros se debe a la variación de los servicios especiales sustitutorios de metro, ya que en el verano de 2018 la EMT transportó solo a 442.000 viajeros en el servicio que suplió a los trenes de la línea 8, mientras que en 2017 fueron 10,16 millones de usuarios por los cortes parciales en las líneas 5 y 8 de metro.

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Fuente: El Pais

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