Más cerca que nunca, pero derrotado como siempre, el Atlético de Madrid del argentino Diego Pablo Simeone volvió a revivir su peor pesadilla, la de un Barcelona al que no ha ganado en dieciséis duelos ligueros y la del argentino Lionel Messi, ejecutor omo tantas veces, con 30 goles en 39 partidos (0-1).

Messi, siempre Messi. La clave no estuvo ni el retornado punta galo Antoine Griezmann y la orquesta de silbidos que le acompañó toda la noche, tampoco en el uruguayo Luis Suárez, protagonista en la pared que sirvió al astro argentino, sino en Messi, letal, y en todo caso en el portero alemán Marc André Ter Stegen, capital con dos paradas clave en la primera mitad y también en la segunda




Fuente: Agencia Efe

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