Juanjo Giménez y Alberto Iglesias. EPV

Juanjo Giménez quería llevarse a los Oscar a muchos amigos y familiares. Pero la Academia de Hollywood, al principio, apenas le dio dos entradas al cortometrajista, nominado en 2017 por Timecode. Acabó obteniendo alguna más, tras presionar y descubrir lo «tacaña» que es la institución. Alberto Iglesias también tiene una relación peculiar con la Academia. Los Oscar, desde luego, le aprecian, ya que le han nominado tres veces, por las bandas sonoras de El jardinero fiel (2006), Cometas en el cielo (2008) y El topo (2012). El problema que tiene el músico español con la institución es más bien que no está siendo precisamente un académico modélico. Tanto que este año ni le enviaron las películas y teme que le acaben «echando». 




Fuente: El país

A %d blogueros les gusta esto: