Estados Unidos anunció ayer que ha ordenado la retirada
inmediata de su personal no esencial o vinculado a situaciones de emergencia en Irak. En paralelo, el Departamento de Estado ha lanzado una advertencia a los ciudadanos estadounidenses presentes en Líbano, Emiratos Árabes Unidos y el propio Irak, ante el incremento de las tensiones con Irán.

El sabotaje de cuatro petroleros (dos con bandera de Arabia Saudí) en el golfo Pérsico y el bombardeo, con drones, de instalaciones petroleras árabes por parte de los rebeldes
hutíes en Yemen (respaldados por Irán) han incrementado el nerviosismo en la zona. El presidente iraní, Hasan Rohani, ha negado cualquier intención beligerante hacia los intereses estadounidenses en la zona. Sin embargo, pese a que los analistas no encuentran razones para esta escalada, el aparato de propaganda del régimen iraní ha elevado el tono contra el “enemigo americano”.






Francia y España mantienen cientos de efectivos en el marco de la misión contra el Estado Islámico

De parte estadounidense las declaraciones también han calentado el ambiente. En especial las de John Bolton, asesor de seguridad de Donald Trump. El mismo secretario de Estado, Mike Pompeo, que visitó Sochi el martes para entrevistarse con Vladímir Putin, advirtió que “Estados Unidos responderán si se ven amenazados”. El Pentágono ha desmentido también informaciones según las cuales Estados Unidos estaría reclutando 120.000 hombres para mandarlos a la zona. Donald Trump también lo hizo personalmente, llegando a afirmar que se trataba de fake news (noticias falsas).

En este clima, el secretario de Exteriores del Reino Unido, Jeremy Hunt, mostró su preocupación ante la posibilidad de “una guerra por accidente”.

Los ejércitos alemán y holandés anunciaron también haber suspendido sus operaciones de formación militar en Irak a causa de los riesgos con los que observan la zona después de la escalada de la tensión con Irán.

“La Bundeswehr ha suspendido sus operaciones de entrenamiento”, declaró a la prensa un portavoz del Ministerio de Defensa, Jens Flosdorff. Sin descartar un regreso a estas actividades “en los próximos días”, este portavoz ha admitido que el ejército alemán “ha incrementado la vigilancia” en la zona. Holanda también ha suspendido sus actividades en Irak. En su caso, alegando la existencia de “amenazas”. La Bundeswehr tiene alrededor de 160 instructores repartidos entre el norte de Bagdad y Erbil –capital del Kurdistán iraquí, territorio semiautónomo apoyado desde hace tiempo por Berlín– en el marco de la coalición internacional contra el Estado Islámico, así como dos consejeros militares y cuatro expertos civiles en una misión de apoyo a la OTAN en Bagdad.





Francia, por su parte, no tiene planes de suspender su despliegue. Con unos 300 militares en el territorio, aparentemente en misiones de entrenamiento, una unidad de artillería intervino asimismo en el bombardeo de Baguz, el último dominio territorial del EI, a través de la frontera de Siria. El Ministerio de Defensa español tampoco comunicó ninguna decisión al respecto. España mantiene una brigada –alrededor de 500 efectivos– en el sureste de Bagdad y una unidad de helicópteros como parte de la misma misión contra el EI.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: