Al grito de «esta es nuestra casa», dos centenares de jóvenes «dreamers» y activistas proinmigración iniciaron este sábado una marcha de 370 kilómetros y 18 días desde Nueva York hasta Washington, donde el 12 de noviembre comienza un juicio decisivo sobre el programa DACA, que evita sus deportaciones.

En un parque del sur de Manhattan y con la Estatua de la Libertad de fondo, organizaciones civiles y cargos políticos, entre ellos la fiscal general del estado, Letitia James, ofrecieron su apoyo a estos «caminantes» que no pararán hasta llegar a las escaleras del Tribunal Supremo y reivindicar los derechos de los inmigrantes del país.




Fuente: Agencia Efe

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