La manifestación del 1 de Mayo en París derivó este miércoles, como temían las autoridades, en enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden. Antes de la marcha, ya se produjeron choques junto a la estación de Montparnasse, y donde grupos de violentos infiltrados entre los participantes lanzaron objetos a las fuerzas del orden y quemaron vehículos en las calles adyacentes.

Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y cargas policiales, una de ellas contra una parte del desfile en la que se encontraba Philippe Martínez, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), principal sindicato convocante, quien tuvo que ser sacado temporalmente de la marcha por riesgos para su seguridad. Una vez de vuelta, Martínez se quejó de que “la Policía ha cargado contra la CGT” y pidió explicaciones al ministro francés del Interior, Christophe Castaner, mientras en un comunicado su sindicato calificó lo ocurrido de “represión escandalosa” e “inadmisible en nuestra democracia”.





La Prefectura anunció por la tarde que la policía ha llevado a cabo 17.706 controles preventivos en la capital y un total de 330 arrestos, 55 de los cuales durante los altercados de Montparnasse. De acuerdo con cifras oficiales, las protestas del 1 de Mayo, en las que hubo una nutrida participación de “chalecos amarillos”, reunieron en Francia a 151.000 personas, de ellas 16.000 en París.

Cobertura de los periodistas de la marcha de París
(Alain Jocard / AFP)

El secretario general de la CGT, cuyo mensaje reivindicativo del Primero de Mayo quedó totalmente desplazado por los incidentes, destacó que están “muy satisfechos con la amplitud de la manifestación” y que las otras 225 marchas celebradas en Francia se desarrollaron sin problemas importantes.

Una vez que la marcha inició su recorrido hacia la plaza de Italia -un trayecto en el que se había decretado el cierre de los establecimientos comerciales para evitar daños- hubo nuevos choques entre los conocidos como black blocks, de tendencia anticapitalista, y la Policía. Así ocurrió cuando un grupo de manifestantes pasó ante la comisaría del distrito XIII, contra la que lanzaron objetos y recibieron, como respuesta de los antidisturbios, gases lacrimógenos.





Fuera de la capital hubo también algunos altercados en la ciudad de Besançon (unos 200-300 “chalecos amarillos” intentaron entrar en una comisaría) o en Toulouse, horas después de las manifestaciones que reunieron allí entre 5.000 personas, según la policía, y 20.000, de acuerdo con los participantes.

Un chaleco amarillo ondea una bandera francesa durante las manifestaciones
Un chaleco amarillo ondea una bandera francesa durante las manifestaciones
(Christopher Furlong / Getty)









Fuente: LA Vanguardia

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