Grifo manando vino lambrusco en Castelvetro (Italia). el pais

Abrir el grifo y que mane vino. Suena a extravagancia de millonario o a milagro bíblico, pero es lo que les ocurrió el pasado día cuatro a algunos habitantes de una pedanía de Castelvetro, un pueblo vinícola de la región italiana de Emilia-Romaña famoso por su lambrusco. En lugar de agua, de las cañerías salía una sustancia rojiza: Lambrusco Grasparossa, una variedad local del famoso vino espumoso.

El origen de un suceso tan singular está en una pequeña avería en uno de los contenedores que abastece de vino a una cantina. El líquido se filtró hasta un conducto de la red de agua potable y terminó saliendo por los grifos de algunas viviendas próximas al local. Avisada la compañía de aguas, el problema se resolvió a las pocas horas.

El ayuntamiento de Castelvetro, una población de 11.000 habitantes, publicó en Facebook un mensaje tranquilizador a los vecinos. «Fue un error repentino en una planta de producción de una empresa en la zona», indicaba el post. «Aseguramos que se trató de una pérdida de líquido alimentario (vino), que no es dañina para el cuerpo y que está libre de riesgos tanto para la higiene como para la salud». 

La compañía se disculpó también en Facebook: «Por culpa de uan avería en la válcula del circuito de lavado de la línea de embotellamiento, esta mañana salía Lambrusco Grasparossa de algunos grifos de la pedanía de Settecani. Hera [la compañía de aguas] ha intervenido a indicación nuestra y el problema ha quedado resuelto pronto. El incidente no ha comportado riesgos higiénicos o sanitarios. Se trataba solo de vino, ¡que además estaba ya listo para el embotellamiento!».

«¿Cómo es posible que el vino se infiltre en la red de agua? ¿Es que cuando llueve bebemos agua de lluvia?», se preguntaba uno de los vecinos, en respuesta al mensaje del ayuntamiento. «Y si en lugar de vino fuera un líquido tóxico, ¿qué pasaría?», apuntaba otro. «Menos mal que no se ha roto la fosa séptica», añadía otro usuario.

Pero, entre numerosos mensajes de desagrado, no había pocos que se tomaban el asunto a broma. «Abrir el grifo y ver salir Grasparossa creo que es un sueño hecho realidad», señalaba un comentario. «¡Espero que no encarezcan la factura!», se bromeaba en otro.  




Fuente: El país

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