Eugenio Luque, de 51 años, ha asesinado a su esposa, María del Mar Castro, de 43 años, en Aznalcóllar (Sevilla), la pasada medianoche, y a continuación se ha suicidado. Apenas 12 horas más tarde, un hombre de 73 años ha matado a puñaladas a su mujer, de 75, en su
domicilio de Fuenlabrada (Madrid) y luego ha intentado quitarse la vidua. El primer caso ya ha sido confirmado oficialmente como violencia machista, en el segundo se siguen recabando datos. En lo que va de 2020, otras 11 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas.

El asesinato machista de Aznalcóllar ocurrió en el domicilio familiar del matrimonio, donde estaba el hijo de cuatro años de la pareja, que tiene otras dos hijas de 20 y 15 años. Luque disparó a su mujer con una escopeta. Sobre el hombre, de profesión minero y cazador aficionado al que se le han retirado varias armas autorizadas, no había denuncias previas ni contaba con antecedentes, según fuentes policiales. Es habitual que las mujeres no denuncien. Ocurre en más del 70% de los casos de asesinatos y es un fenómeno conocido y estudiado por las Administraciones, que buscan mecanismos alternativos para intentar proteger a las mujeres, como que sean los centros médicos los que detecten el riesgo (el llamado cribado sanitario) u ofrecerles salida sin necesidad de denuncia, a través de servicios municipales.

«La hija dijo entre voces que la habían llamado por teléfono para que fuese. Escuché el primer disparo, pero creí que había sido un petardo. Con el segundo y los gritos de la hija me acerqué con otro vecino y vi a la hija con su hermano chico en la calle, con un ataque de ansiedad. El padre estaba en la puerta con la cara destrozada. No sé cómo pudo entrar en la casa luego, pero ya nosotros no nos atrevimos a entrar, ni tampoco los médicos, porque estaba armado», relata Obdulio García, vecino de la familia. «Desde que yo llamé al 112 hasta que llegó la Guardia Civil pasaron 28 minutos, lo sé porque miré el móvil. En el pueblo por la noche estamos solos, no hay nadie», añade. En Aznalcóllar (6.000 habitantes) hay ocho guardias civiles, pero el martes por la noche estaban en otra localidad, informa el alcalde, Juan José Fernández. «La Policía Local no fue porque tenemos cuatro agentes y además no es competente», alega.

Sobre el crimen, fuentes del caso añaden: «El menor estaba en el sofá del salón conmocionado, sin llorar, hasta que lo sacó de allí el novio de la hermana. Si no presenció el forcejeo previo, sí que lo oyó todo (…) La hija recibió la llamada de su madre pidiendo auxilio, pero se cortó. Y en la segunda llamada ya cogió el móvil su padre y le contó que había matado a la madre y que se iba a suicidar». La primera llamada de alerta de los vecinos fue a las 23.50 a los servicios de emergencias tras gritos de la hija de la pareja, que llegó con su novio al número 6 de la calle Pedro Gómez del Castillo del municipio sevillano, colindante con el Ayuntamiento. La víctima era ama de casa.

«Nadie conocía los malos tratos, tampoco los familiares. Nunca habíamos visto un asesinato así en el pueblo, es la primera vez», ha informado el regidor. Los cuerpos de la pareja están ya en el tanatorio de San Jerónimo de la capital andaluza. El Ayuntamiento ha decretado dos días de luto tras el crimen y este miércoles a las 18.30 hay una concentración en el pueblo en repulsa del crimen. Todas las actividades escolares en los centros de Aznalcóllar por el Día de Andalucía  (el 28 de febrero) han sido suspendidos.

El asesinato de Fuenlabrada ocurrió minutos antes de las 13.00 horas en un piso situado en el número 11 de la calle Miguel de Unamuno de esta localidad madrileña. Una vecina de la víctima ha llamado a los servicios de emergencias alertando de lo sucedido y hasta el lugar ha llegado la Policía Nacional y el Summa-112. La fallecida es una mujer española nacida en 1944. Tiene 75 años.  El presunto agresor es español nacido en 1947. Las mayores de 65 años son las víctimas más invisibles. En el 92% de los casos registrados desde 2003 no no habían denunciado o no consta que hubiera denuncia, muy por encima de la media. 

En el rellano de la escalera del edificio se encontraba una mujer con una puñalada en el cuello y otra en el tórax, que pedía desesperadamente ayuda. A la llegada de los sanitarios ya había entrado en parada cardiorrespiratoria, que consiguieron revertir. Pero cuando ya estaba en la ambulancia camino del hospital ha vuelto a sufrir un paro cardiaco y ha muerto.

En la vivienda yacía en el suelo su pareja, y presunto homicida, que presentaba una puñalada en el abdomen y dos en el cuello. Fue estabilizado por los sanitarios, que lo han trasladado en estado muy grave, corriendo peligro su vida, al Hospital 12 de Octubre de Madrid, ha indicado a Europa Press un portavoz de Emergencias. La Policía considera que se trata de un caso mortal de violencia de género e intento posterior de suicidio del asesino. De momento, se desconoce si convivían juntos y si había antecedentes por violencia machista u órdenes de alejamientos.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha prometido «más prevención, más protección y más reparación» a las víctimas de violencia machista y sus familias, después de conocerse el asesinato de Aznalcóllar. «Frente a cada asesinato machista: más prevención, más protección, más reparación a las víctimas y sus familias. Nos van a encontrar unidas para erradicar las violencias machistas. Nos queremos vivas. Mi abrazo a la familia y amistades de esta mujer», ha indicado la ministra en Twitter. La consejera andaluza de Igualdad, Rocío Ruiz, ha añadido: «¿Qué se puede hacer? Esa es la pregunta. Es necesaria la implicación de todos, no podemos dejar la responsabilidad a las víctimas».

La mujer asesinada en Aznalcóllar es la tercera víctima de la violencia machista en Andalucía. Los dos crímenes de este miércoles elevan a 13 las víctimas de violencia de género en España en 2020. El año 2019 se cerró con 55 mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, la cifra más alta desde hace un lustro. El número de mujeres asesinadas desde 2003 —cuando arrancó una estadística oficial— asciende a 1.045, y el de menores asesinados a 35 (en este último caso se contabilizan desde 2013).

El teléfono 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas y en 51 idiomas. No deja rastro en la factura, pero hay que borrarla del registro de llamadas del teléfono móvil. Los menores también pueden dirigirse al teléfono de la Fundación Anar (900 20 20 10) y los ciudadanos que sean testigos de alguna agresión deben llamar al 112.




Fuente: El Pais

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