La extensión de la pandemia del coronavirus por todo el mundo ha obligado a cambiar insospechadamente incluso las costumbres más arraigadas. Un párroco de Detroit (Michigan, EE UU) buscó la forma de continuar con la tradición de bendecir con agua bendita cestas de flores por Semana Santa. Pero para entonces la covid-19 ya había hecho estragos en su Estado y el religioso, Timothy Pelc, pensó en cómo hacerlo sin aproximarse demasiado a los fieles que acudían a su iglesia para proceder a la bendición. 

Pelc se atavió con una pantalla protectora en el rostro, una mascarilla y guantes, pero completó el atuendo con una pequeña pistola de agua de plástico y vistosos colores para disparar sus bendiciones a una distancia de seguridad. La escena se produjo en la pasada Semana Santa y las imágenes, captadas por un fiel de la iglesia católica de San Ambrosio, se difundieron el 12 de abril en la página web de esa parroquia, aunque se han vuelto a popularizar en redes sociales en los últimos días.

El sacerdote, de unos 70 años y 30 de ellos como párroco de la misma iglesia, ha señalado al portal BuzzFeed News que le ha sorprendido la difusión de sus imágenes. Asegura que trata de permanecer ajeno a las redes sociales, aunque ahora haya dado mucho pábulo a la conversación en la Red. «Mi primera idea era hacer algo para los niños de la parroquia», ha señalado. «Estaban ya predispuestos a que esta Semana Santa no se iba a parecer a ninguna de las anteriores, así que me pregunté: ¿qué podemos hacer al respecto y que respete todos los protocolos de distancia social?».

Pelc pensó entonces en usar una pistola de agua para bendecir los centros de flores desde la distancia, y le preguntó a un médico de urgencias amigo suyo si así respetaba los protocolos de seguridad para evitar contagios. «No solo es seguro, es que es muy divertido», asegura que le dijo el facultativo, que acudió con sus hijos a la peculiar bendición del párroco. Este religioso asegura que tiene una mente excéntrica, pero que eso no le supone mucho problema con su feligresía, a la que califica de «bastante tolerante». 

La mayoría de la respuesta a las imágenes han sido positivas, apunta la responsable de la página de Facebook de San Ambrosio. De la repercusión en redes, el cura destaca que en Alemania las imágenes provocaron un debate sobre los distintos tipos de pistolas de agua. Dice que las imágenes han llegado también al Vaticano. «Eso me preocupó un poco, pero tampoco me han dicho nada desde allí», sostiene.

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Fuente: El país

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