Una empresa de control de plagas ha desinfectado este lunes una cabina usada por funcionarios en la prisión madrileña de Valdemoro después de que al menos seis trabajadores reportaran picaduras que atribuyeron a chinches.

El foco es pequeño y ya está controlado, según una portavoz de Instituciones Penitenciarias. La empresa detectó chinches en uno de los sillones que usan los trabajadores del módulo 8 de la cárcel. La cabina donde se encontraba el sillón ha sido fumigada y va a ser repintada, según esta portavoz.

Los trabajadores de la cárcel habían pedido el cierre del módulo en un escrito al director del centro advirtiendo de graves riesgos para la salud. Los trabajadores afectados presentan picaduras moradas de un tamaño considerable en brazos, piernas o espalda. 

La cárcel, de 585 celdas, fue en 2010 objeto de denuncias por plagas de chinches que afectaron a los presos y que motivaron la fumigación de celdas.

En el escrito al director, los sindicatos advierten que llevan “muchos años” fumigando celdas sin que se haya conseguido erradicar la plaga de chinches. Creen que es necesario fumigar todo el módulo para «tapar todos los huecos donde se esconden las larvas». En este nuevo episodio no se ha reportado que las picaduras hayan afectado a los presos.

 

 

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Fuente: El Pais

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