Ya sea por mala suerte, por inexperiencia o debido a su propia condición física, lo cierto es que Ousmane Dembélé acabará su segunda temporada en el Barça sin haber encontrado la regularidad necesaria por culpa de las lesiones. El francés fue sustituído ante el Celta en los primeros minutos y, a falta de confirmación, podría decir prácticamente adiós a la temporada.

No se habían cumplido ni treinta segundos de partido en Balaídos cuando el francés hizo gala de su mejor virtud: la velocidad. Sin embargo, pegado a la banda derecha, Lobotka le aguantó la carrera y en un esfuerzo excesivo, quizá frío aún por las alturas de partido, notó un pinchazo en los isquiotibiales de su pierna derecha.





Una vez más Dembélé salió con el gesto torcido del verde, frustrado por la fragilidad de sus músculos. Es la quinta ocasión que el veloz delantero tendrá que visitar la enfermería desde su llegada a la entidad barcelonista hace poco menos de dos años. Dolencias que le han impedido mantener la regularidad con la que poder cumplir con las expectativas creadas.


Anteriormente, cuando militaba en el Borussia Dortmund, sólo había estado 10 días de baja por unas molestias

Una situación que únicamente ha vivido desde su llegada al Barça. Anteriormente, cuando militaba en el Borussia Dortmund, sólo había estado 10 días de baja por unas molestias en el flexor de la cadera. En su primera etapa como profesional en el Rennes no se le conocen lesiones.

Todo empezó en el Coliseum Alfonso Pérez el 17 de septiembre de 2018, cuando, tratando de salvar un balón que se perdía por línea de fondo, dio un taconazo especialmente arriesgado para la musculatura de su bíceps femoral izquierdo, que se rompió por el tendón, la zona más delicada. Una rotura de difícil recuperación que le mantuvo tres meses y medio apartado de los terrenos de juego.

La primera en Getafe, fue la lesión más importante de Dembélé.
(Dani Duch)






Quizá fueron los nervios por su tenso traspaso, desencallado por la rebeldía del jugador o la presión por demostrar su valía después su cuantioso fichaje, de más de 100 millones. Una teoría que su cuerpo se encargó de desmentir poco después.

Tras perderse 20 partidos, jugó cuatro partidos y se volvió a lesionar en Anoeta. Una rotura fibrilar del semitendinoso del muslo izquierdo, que no tenía nada que ver con su dolencia anterior, le mantuvo en el dique seco 26 días, perdiéndose siete partidos, y ya no recuperó su mejor nivel en toda la temporada.

Sin apenas presencia en el Mundial de Rusia, Dembélé empezó el presente curso con la intención de demostrar su talento vestido de azulgrana. Tras sortear algunas dudas sobre su disciplina, señalado por su impuntualidad en los entrenamientos, corrigió el rumbo con buenas actuaciones en el rectángulo.

Pero cuando los elogios comenzaban a ser la tónica habitual de sus actuaciones, volvió a fallarse su cuerpo. Estaba cuajando una de sus mejores actuaciones ante el Leganés, volviendo loco a sus defensores con continuas fintas y cambios de ritmo, pero pecó de exceso de recursos y le falló el apoyo de su tobillo izquierdo. Un esguince le mantuvo parado 18 días y cinco partidos.






El delantero ha estado de baja 36 partidos y todo apunta que no será hasta la vuelta de vacaciones cuando tenga una nueva oportunidad para confirmar su talento

Esa lesión respondía a un lance puntual de un partido, pero un mes después su delicada musculatura volvió a traicionarle. Festejaba el Camp Nou el gol Dembélé ante el Olympique de Lyon, el quinto de los azulgranas para cerrar el pase a cuartos de final de la Champions League, pero una vez más apareció el gesto contrariado del francés en plena celebración del tanto. Una rotura en el bíceps femoral del muslo izquierdo, como consecuencia del disparo, rompió su regularidad otros 26 días y cuatro partidos.

En Vigo, Dembélé tenía la enésima oportunidad de demostrar su talento para postularse como pieza importante en este final de curso y todo se torció muy pronto, como ha ocurrido en sus dos años de azulgrana. Hasta la fecha, el delantero ha estado de baja 36 partidos y todo apunta que no será hasta la vuelta de vacaciones cuando tenga una nueva oportunidad para confirmar su talento. Quizá a la tercera va la vencida.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: