Aunque su incidencia lleva ascendiendo desde hace décadas empujada por el envejecimiento poblacional, el tabaquismo o la obesidad, la estadística dice que el 58,5% de los casos ya sobrevive a esta enfermedad en nuestro país

El cáncer continúa siendo una de las principales causas de morbi-mortalidad, con 18,1 millones de casos nuevos en el mundo en 2018 (según los últimos datos disponibles a nivel mundial dentro del proyecto Globocan) y las estimaciones indican que aumentará en las dos próximas décadas hasta 29,5 millones al año en 2040. Las cifras en nuestro país siguen la misma tendencia y el número absoluto de tumores diagnosticados crece imparable. Un incremento que responde a diversos factores como el aumento poblacional (la población creció en 163.336 personas durante la primera mitad de 2019), el envejecimiento (la edad influye en el desarrollo de esta enfermedad), la exposición a factores de riesgo como el tabaco, el alcohol, la obesidad y el sedentarismo, o la implantación de programas de detección precoz que, si son adecuados, condicionan un aumento del número de casos pero una reducción de la mortalidad.La buena noticia es que, pese a ese notable ascenso, la supervivencia también lo ha hecho y, hoy en día más de la mitad de los afectados la supera. Así, según datos elaborados por la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), correspondientes al sexenio 2008-2013, la supervivencia neta a cinco años de los pacientes diagnosticados en ese periodo fue del 58,5%: 55,3% en los hombres y de 61,7% en las mujeres. Estas diferencias entre sexos se deben, probablemente, a que determinados tumores son más frecuentes en un sexo que en otro, ya que las diferencias más importantes en supervivencia se deben al tipo tumoral (junto con el estadio al diagnóstico). Estas cifras, similares a las de los países de nuestro entorno, se estima que se ha duplicado en los últimos 40 años y es probable que, aunque lentamente, continúe aumentando en los próximos años impulsado por mejoras de tipo diagnósticas, terapéuticas, preventivas o educacionales, entre otras. Un buen ejemplo para ilustrar este cambio de tendencia puede ser lo sucedido en el caso concreto del cáncer de piel en Europa: si en 2009, la tasa de supervivencia a cinco años en este tumor metastásico era solo del 5%; hoy, apenas diez años después, ésta ha aumentado hasta el 50%.




Fuente:La razón

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