Diez detenidos y 48.000 cajetillas de tabaco ilegal es el balance de una operación conjunta desarrollada por la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera junto con la Policía Municipal de Madrid. Los arrestados, que tenían sus principales distribuidores en Getafe y Alcorcón, utilizaban el transporte en maletas a través de aviones, autobuses y camiones para introducir la mercancía y distribuirla por toda España.

Los investigados vendían reproducciones ilegales de marcas originales sin el consentimiento de sus fabricantes, o que carecía de los requisitos legales (precinta fiscal y advertencias sanitarias). El dinero que la organización recibía del contrabando de tabaco era enviado al extranjero, principalmente a Bulgaria, mediante correos humanos, y posteriormente ingresado en cuentas españolas para constituir empresas y ocultar la actividad ilegal.

El registro de un establecimiento en Madrid en noviembre de 2017 en el que se vendían cajetillas sin los precintos legales dio el inicio de esta investigación, que ha culminado con la desarticulación de todo el entramado. Los responsables del local lo cerraron y lo trasladaron a Alcalá de Henares, donde contaban con una nave en la que guardaban el tabaco que posteriormente era comercializado.

En verano de 2018 los agentes realizaron una inspección en el local de alimentación de Alcalá de Henares e intervinieron numerosas cajetillas de tabaco de diferentes marcas. Las investigaciones sacaron a la luz que este grupo lo formaba una organización criminal de origen búlgaro asentada en España. Sus miembros se dedicarían a desarrollar actividades, presuntamente delictivas, constitutivas de delitos de contrabando, contra la propiedad industrial, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil y pertenencia a organización criminal.

Vuelos y autocares

Los agentes han concluido que había un claro reparto de las tareas dentro de la organización. Esta contaba con los recursos necesarios para llevar a cabo la adquisición y venta del tabaco, así como para el posterior blanqueo de los beneficios obtenidos mediante la transferencia de dinero al extranjero y la adquisición de inmuebles, o creación de empresas, en España.

La banda introducía el tabaco por vía aérea oculto en maletas y por vía terrestre en autobuses y camiones. Sus integrantes eran titulares de vehículos, bienes muebles, fincas rústicas, cuentas bancarias y empresas, sin justificar ingreso alguno que proceda de otra actividad que no sea la delictiva. También constituían empresas, que mantenían durante un tiempo prudencial, de las que posteriormente se deshacían para no levantar sospechas.

Asimismo, para ocultar su verdadera identidad, los investigados se escondían bajo identidades falsas; en unas ocasiones usurpadas y, en otras, inventadas. Las utilizaban para suscribir contratos de arrendamiento de almacenes para el tabaco, así como para crear empresas de venta de diferentes productos y para pagar suministros de energía. Uno de sus miembros era utilizado como testaferro en una de las empresas investigadas, y también para adquirir varios inmuebles o llevar a cabo la apertura de cuentas bancarias que, en realidad, manejaban los líderes de la organización.

La organización enviaba dinero al extranjero mediante correos humanos, principalmente a Bulgaria, para su posterior ingreso en cuentas españolas. De esta forma, trataban de aparentar legalidad en lo que al origen del dinero se refiere. Además, empleaban fuertes medidas de seguridad, entre las que destaca el uso de varios terminales móviles con diferentes líneas, estando los contratos de dichos teléfonos a nombre de terceras personas. También utilizaban una aplicación de comunicaciones encriptadas y contaban con inhibidores de frecuencia, detectores de radiofrecuencia y placas de matrícula dobladas.

Los investigados contaban con una nave para almacenar el tabaco, lugar donde además vivía el líder, y dos trasteros alquilados en localidades de Madrid. Sus dos principales distribuidores operaban en Getafe y Alcorcón.

La operación ha concluido con cuatro registros domiciliarios, 19 inspecciones de locales y la detención de 10 personas  –cuatro de nacionalidad búlgara, cuatro de nacionalidad española, una de Ucrania y otra de Armenia- en Madrid, Alcorcón, Alcalá de Henares, Meco y Azuqueca de Henares (Guadalajara). Se incautaron 47.949 cajetillas de tabaco de 18 marcas diferentes, 29.850 euros en efectivo, tres vehículos, dos inhibidores de frecuencia y un detector de radiofrecuencia, entre otros efectos. También se han bloqueado 12 cuentas bancarias e inmovilizado tres bienes inmuebles.

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Fuente: El Pais

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