Manifestantes en la marcha de Societat Civil Catalana. En vídeo, decenas de miles de personas se manifiestan en Barcelona por la unidad de España. Massimiliano Minocri | ATLAS

El constitucionalismo ha protagonizado este domingo una gran marcha en Barcelona para protestar contra la deriva independentista y los disturbios que se han vivido en las calles de las principales ciudades catalanas en los últimos días. La marcha, convocada por Societat Civil Catalana y a la que se han sumado el PSOE, el PP y Ciudadanos, ha congregado a decenas de miles de personas bajo el lema «Por la concordia, por Cataluña: ¡Basta!». Societat Civil Catalana ha pedido el fin del proceso independentista, la convocatoria de elecciones en Cataluña y la reforma de la ley electoral. Los partidos políticos han agradecido también la actuación policial en los últimos días y han pedido unidad ante el independentismo. Los socialistas, sin embargo, han rehuido la foto con los otros partidos y se han situado al final de la marcha. Antes de empezar, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha asegurado que «Cataluña está siendo perjudicada por una deriva independentista que tiene que terminar cuanto antes mejor».

El constitucionalismo ha llegado algo desgastado a la manifestación de este domingo, condicionado por la precampaña electoral y las críticas entre los partidos. La manifestación ha congregado a 80.000 personas, según la Guardia Urbana, una cifra que la organización ha elevado a 400.000. También se percibió el sábado el desgaste en el independentismo, que reunió a 350.000 manifestantes, la cifra más baja de las manifestaciones soberanistas de los últimos ocho años.

La marcha, en el Paseo de Gràcia de Barcelona, ha culminado con la lectura de un manifiesto: «No aceptamos ni toleraremos nunca la violencia, ni la simbólica ni mucho menos la real. Las calles son y serán de todos, no de quien intimida para tomarlas». La marcha ha completado un fin de semana protagonizado por las protestas, incluida la manifestación celebrada el sábado por la libertad de los presos independentistas.

La marcha de este domingo se ha celebrado en un contexto distinto de la última gran manifestación del constitucionalismo en Barcelona, en octubre de 2017. En esa ocasión, la marcha de Societat Civil Catalana congregó a 350.000 personas, según la Guardia Urbana, y contó con la participación activa de destacados líderes socialistas, especialmente del ahora ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell, que pronunció un discurso. A diferencia de esa manifestación, donde socialistas, PP y Ciudadanos se fotografiaron juntos en la cabecera, en la de este domingo los políticos se han evitado. Los líderes de PP y Ciudadanos se han situado en la cabecera, mientras que los socialistas han preferido estar en la retaguardia. Los organizadores de la manifestación han celebrado la asistencia a la marcha «pese al boicot de los CDR», que habían convocado cortes en las carreteras catalanas para evitar que llegasen los autocares con participantes en la protesta.

Diversidad

Antes de empezar la manifestación, el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, ha explicado que los socialistas se han sumado para «reivindicar un proyecto que nos una a todos desde la diversidad». Iceta también ha afirmado que es urgente trabajar «por la convivencia, por la democracia, por Cataluña y en contra de la continuidad del procés«.

Los líderes de PP y Ciudadanos también han pedido unidad, pero han criticado al Gobierno de Pedro Sánchez. El presidente del PP, Pablo Casado, ha avisado de que «Sánchez debe decidir con quién está», y le ha instado a «poner todas las medidas para garantizar el orden público». Albert Rivera, líder de Ciudadanos, ha exigido a Sánchez «soluciones que unan a Cataluña con España y con la Unión Europea». Por su parte, Ignacio Garriga, diputado de Vox en el Congreso por Barcelona, ha acusado al presidente del Gobierno de traición: «Nos han abandonado a los enemigos de la nación». Vox no estaba invitada a la manifestación, pero Garriga ha explicado que han acudido «para estar al lado de los patriotas, de los jóvenes de la plaza de Artós», en referencia al grupo ultra que se manifestó hace dos semanas en Barcelona, y que protagonizó enfrentamientos con manifestantes independentistas.

Los líderes políticos también han expresado su apoyo a los agentes de Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos d’Esquadra, que en las últimas semanas han coordinado el dispositivo para hacer frente a las protestas y disturbios por parte de manifestantes independentistas. «Quería mostrar nuestra máxima solidaridad a los cuerpos y seguridad del Estado que velan por la convivencia», ha dicho Ábalos. Borrell también ha expresado que estos días «se ha visto unos niveles de violencia como no habíamos visto desde los tiempos de la reconversión industrial allá por los años ochenta”. Y ha añadido: “Tenemos más de 200 policías ingresados en el hospital y queremos agradecer su trabajo”. Actualmente, según el departamento de Salud de la Generalitat, solo un agente está hospitalizado, que ha pasado de estado muy grave a grave. 

Los manifestantes, acompañados por un gran número de banderas españolas y algunas senyeras (la bandera oficial de Cataluña) han coreado cánticos para rechazar los disturbios de las últimas dos semanas, como «Barcelona no se quema» o «Aquí la prensa no lleva casco». También han cargado contra los líderes independentistas, pidiendo «Puigdemont a prisión» y «Torra a la mazmorra». El presidente de Societat Civil Catalana, Fernando Sánchez Costa, ha pedido la dimisión del presidente de la Generalitat, Quim Torra, y ha afirmado que el proceso independentista «está vampirizando la vida política social catalana», y ha pedido «resurgir con un proyecto de todos y para todos». 




Fuente: El Pais

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