Los discursos de los ganadores de los Oscars, y de tantos otros galardones artísticos o de otros ámbitos, no siempre están a la altura del talento que se le supone a los premiados. El empresario Mariano Puig, con 91 lúcidos y comprometidos años, dejó mudo al auditorio del Iese cuando el pasado lunes agradeció el premio Reino de España, que conceden los Círculos de Economía, Empresarios de Madrid y Empresarios Vascos, y que acababa de entregarle el Rey.


La Reina no estuvo en el homenaje a Mariano Puig pero compensó su ausencia

Ni la emoción del momento, ni la inexplicable ausencia de representantes de las instituciones catalanas, le impidieron dar una lección de humanismo, más allá de sus reconocidas virtudes como hombre de empresa. Junto a él estuvo toda su familia, no sólo su esposa, Maria Guasch (la elegancia en persona) y sus hijos, Marian, Ana, Ton, Marc y Daniel, también sus hijos políticos y nietos; su hermano José María con su esposa, Rosa Alsina, sus sobrinos y sobrinos nietos y, siempre en la memoria, sus queridos hermanos ya fallecidos Antonio y Enrique, representados por sus viudas, Marisol Rocha y Eulalia Alsina. Un grupo numeroso y unido junto al que quiso posar el Rey.





Christian y Sassa El hijo de Ernesto de Hannover es primo del Rey y acudió a la recepción del presidente de Perú por su esposa peruana
(Carlos R. Alvarez / Getty)

La Reina no estuvo en el homenaje a Mariano Puig pero compensó su ausencia luciendo dos modelos de firmas de moda propiedad de Puig en sus apariciones en la visita de Estado del presidente de Perú. Letizia llevó un abrigo beige de Carolina Herrera en la ceremonia de bienvenida y un vestido de cóctel gris con estrellitas metálicas de Nina Ricci en la recepción de devolución del palacio de El Pardo. En este acto, en el que ejerció de anfitrión el presidente peruano, estuvieron invitados el príncipe Christian de Hannover y su mujer Alejandra, Sassa, de Osma que viven en Madrid.

Mario e Isabel  El premio Nobel peruano acudió a la cena de gala al presidente de Perú junto a su pareja Isabel Preysler
Mario e Isabel El premio Nobel peruano acudió a la cena de gala al presidente de Perú junto a su pareja Isabel Preysler
(Chema Clares / GTRES)

Su presencia se debió al origen peruano de ella y no al parentesco con Christian, hijo de Ernesto de Hannover y, por tanto, primo segundo del Rey, aunque sin trato. Sassa se coronó como reina de la recepción con su vestido verde y lila de Jorge Vázquez, mientras que en la cena de gala del Palacio Real, al margen de la rutilante presencia de la Reina, la número uno fue Isabel Preysler, con un vestido de tul crema bordado diseño del libanés Georges Hobeika. Y ya fuera de los palacios, el premio fue para la infanta Elena, quien disciplinadamente cubre los huecos de la agenda real. El viernes le tocó acudir al besapiés del Cristo de Medinaceli y esa definición sí es literal no como el inexistente besamanos real al que se negaron Torra y Colau.








Fuente: LA Vanguardia

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