El Gobierno británico cuenta con cuatro semanas para mejorar su sistema de rastreo de contagios si quiere evitar una segunda ola de coronavirus a partir de septiembre, cuando planea reabrir las escuelas y universidades, ha alertado un grupo de virólogos en la revista médica «The Lancet».

Más allá de los rebrotes locales que han obligado a imponer de nuevo medidas de distancia social en ciudades como Manchester, la preocupación más acuciante del primer ministro británico, Boris Johnson, es lograr que todos los alumnos reanuden las clases a jornada completa el próximo mes sin que los contagios se disparen de forma descontrolada.




Fuente: Agencia Efe

A %d blogueros les gusta esto: