Primero les ofrecían droga gratis y después les agredían sexualmente e incluso les obligaban a prostituirse. Ese es el calvario que han sufrido cinco chicas y un chico de entre 14 y 15 años por parte de cuatro hombres de nacionalidad española en la sierra oeste de la Comunidad de Madrid. La Guardia Civil ha detenido a los supuestos autores, que han ingresado en prisión provisional. Los agentes que han investigado el caso creen que pueden ser autores de los delitos de agresión sexual, abuso sexual, prostitución y corrupción de menores, tráfico de drogas e inducción al abandono de domicilio de menores.

La Guardia Civil del puesto de Galapagar comprobó que había varias denuncias de abandono de domicilio por parte de menores del municipio. Los jóvenes se marchaban dos o tres días, en especial durante los fines de semana, y regresaban a sus casas con signos de haber consumido estupefacientes. Tras esto, los padres retiraban las denuncias.

Los agentes interrogaron a los menores, que no daban detalles de dónde habían pasado esos días. Todos, excepto una de ellas y tras varias tomas de declaración. Esta explicó que había estado en el piso de un adulto, en el que les daban droga de forma gratuita para el autoconsumo. Primero empezaban con marihuana y después accedían a estupefacientes más potentes, como cocaína. El requisito era que tenían que mantener relaciones sexuales con el dueño de la vivienda y con sus compinches.

Los investigadores tuvieron que realizar diversas exploraciones de los adolescentes, en las que participaron psicólogos y especialistas en menores para que expresaran todo lo que les había pasado. La mayoría sufría fuertes traumas psicológicos por lo ocurrido. Debido a su estado emocional y la dependencia a las drogas, habían dejado sus viviendas de manera reiterada y se negaban a confesar el motivo. Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que se trata de jóvenes que viven en familias estructuradas y que carecen de problemas sociales o personales.

La Guardia Civil, que puso en marcha la denominada Operación Los Jarales, descubrió que estos menores también eran utilizados para vender la droga en sus círculos más cercanos, lo que también incluía sus colegios e institutos. Los investigadores llegaron hasta dos varones como principales sospechosos de los hechos. También localizaron las viviendas donde se consumaban los hechos, que se encontraban en Galapagar y en la urbanización Los Arroyos de El Escorial.

Tras conseguir la correspondiente orden judicial, los agentes entraron en ambas viviendas, donde se incautaron de una escopeta y una pistola simulada, ocho teléfonos móviles, 635 euros en moneda fraccionada, discos duros, ordenadores, numerosas prendas de ropa con etiquetas y alarmas, así como 385 gramos de marihuana y 97 de hachís, según ha informado el instituto armado.

Tres de los cuatro supuestos autores fueron detenidos en el momento de la entrada en ambos domicilios. El cuarto se había refugiado con unos familiares en la localidad de Torrejón de Ardoz, con el fin de no ser detectado y dificultar así su arresto. La Guardia Civil ha identificado hasta el momento a seis víctimas (cinco chicas y un chico), pero no descarta que el número pueda aumentar. De hecho, los investigadores creen que hay más víctimas que no se han atrevido a denunciar hasta el momento. Los responsables de las pesquisas han hecho un llamamiento a que lo hagan.

Los cuatro detenidos son varones con edades comprendidas entre los 25 y 56 años. Cuentan con antecedentes por hechos relacionados con robos con fuerza, robos con violencia e intimidación (atraco), desobediencia y atentado contra agente de la autoridad, hurto, lesiones y receptación (compra de material robado a sabiendas).

A dos de ellos se les imputan delitos de agresión sexual, abuso sexual, prostitución y corrupción de menores y a otros dos un delito contra la salud pública (tráfico de drogas). Los mismos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente, quien decretó el ingreso en prisión de dos de ellos.

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Fuente: El Pais

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