Con la finalización del estado de alarma, dentro de dos semanas, morirá también el cese de la movilidad no indispensable entre comunidades autónomas, una de las medidas más duras y estrictas de la norma decretada para combatir la crisis del coronavirus. La bautizada como “nueva normalidad” dará pie a miles de movimientos entre regiones, y muchos de ellos estarán protagonizados por los españoles que viajen a sus segundas residencias después de casi tres meses. Según los datos que ofrece el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, casi 60.000 españoles compraron en 2019 una vivienda fuera de su autonomía.

Los madrileños, con más de 30.000 de estas adquisiciones, son, de lejos, los que más se mueven allende su comunidad, seguidos de catalanes (5.400) y vascos (3.600). Los habitantes de las dos Castillas, Andalucía y Comunidad Valenciana son los siguientes, con entre 2.000 y 2.500 compras en los cuatro casos. Los datos hacen referencia a 2019, pero las cifras de los cinco años previos muestran una radiografía prácticamente similar.

Los madrileños, después de su propia región –donde hubo 74.000 operaciones entre la capital y otras localidades–, adquirieron sus viviendas en Andalucía (6.600), Comunidad Valenciana (5.500), Castilla-La Mancha (4.900) y Castilla y León y Cataluña (unas 2.900 en ambos casos). Alicante, Toledo y Málaga son las tres provincias favoritas de los madrileños, con más de 2.000 compras efectuadas en cada una de ellas. Dentro de Madrid, curiosamente, solo hubo 4.000 transacciones de vivienda durante 2019 efectuadas por residentes de otras zonas, principalmente castellanomanchegos, castellanoleoneses y catalanes.

Estos últimos, atendiendo a los mismos datos, se decantan por comprar en Andalucía y Comunidad Valenciana, con más de 1.000 transacciones en cada caso. Los vascos prefieren Cantabria (más de 900 compras) y los andaluces, con medio millar de movimientos, eligen la Comunidad Valenciana. En proporción, navarros y riojanos son los que menos residencias compran pasada su frontera. De las 6.700 operaciones firmadas por los primeros solo 700 tuvieron lugar fuera. Parecido es el caso de La Rioja: de 3.800 compras, 3.500 tuvieron por objeto un inmueble de la misma provincia. Los asturianos, cántabros y gallegos tampoco son muy dados a estos movimientos.

Las dos autonomías que más empadronados de otras zonas reciben son, sin duda, Andalucía y Comunidad Valenciana, con algo más de 10.000 operaciones firmadas en cada una de ellas. Cataluña, como Madrid, vivió el pasado ejercicio algo más de 4.000 de estas compras. Cantabria tuvo algo más de 2.300 y Aragón unas 1.800. Baleares y Canarias, por su parte, tuvieron en torno a 1.700 transacciones firmadas por residentes foráneos.

Movimientos en fase 3

Aragón, Galicia, País Vasco, Canarias y Andalucía, que hoy entran en fase 3, son las únicas comunidades en las que se podrán hacer movimientos interprovinciales, incluyendo los desplazamientos a segundas residencias en una provincia diferente a la habitual siempre que esté dentro de la misma autonomía.

Con ocho provincias, Andalucía, una de las comunidades que más residentes de otras regiones recibe, podrá vivir miles de desplazamientos hacia segundas viviendas durante este estadio. Los sevillanos serán los que más se beneficien de la nueva movilidad. En 2019, casi 1.200 de ellos compraron residencia en la provincia de Cádiz, 850 lo hicieron en Huelva y más de 300 en Málaga. Esta última provincia es, de hecho, la que más andaluces del interior recibe. A los sevillanos se le unen 600 cordobeses, 260 granadinos y 250 jienenses.

A Coruña, con más de 400, es la provincia que más gallegos podrá recibir. Los vascos se mueven de sur a norte: 300 alavenses compraron en Gipuzkoa y Biz­kaia. Los canarios de uno y otro lado, por su parte, no suelen comprar en la provincia vecina. Lo mismo le pasa a los extremeños, que aunque están en fase 3 no pueden viajar de Cáceres a Badajoz y viceversa. En Aragón, la mayoría de desplazamientos a segundas viviendas se harán desde la capital a Huesca. Donde más compran los zaragozanos es en la vecina del norte, con casi 400 transacciones.

Una vez llegue la fase 3 a la Comunidad Valenciana, Alicante podrá recibir a los más de 600 valencianos que compraron allí residencia durante 2019, un viaje que podrán hacer, a la inversa, casi 300 alicantinos. Cataluña también será foco de miles de movimientos cuando alcance la tercera etapa. Los barceloneses adquirieron el pasado ejercicio más de 2.600 viviendas en Girona, 2.400 en Tarragona y 800 en Lleida.




Fuente: El país

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