El Comité Olímpico Internacional (COI) y el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio se han rendido a la evidencia y han decidido el aplazamiento de los Juegos. En una reunión de urgencia del COI en Lausana, el organismo presidido por Thomas Bach ha evitado la cancelación y se ha dado cuatro semanas para fijar las nuevas fechas tras la crisis sanitaria mundial que ha desencadenado la pandemia de coronavirus. Estaba previsto que los Juegos se disputaran del 24 de julio al 9 de agosto, seguidos dos semanas después por los Juegos Paralímpicos, del 25 de agosto al 9 de septiembre. «La suspensión no está en la agenda”, indicó el COI en un comunicado tras una reunión de su Ejecutiva.

La reunión del Comité Ejecutivo del COI, formado por 15 miembros entre los que se encuentra el español Juan Antonio Samaranch Salisachs, estudió el “nuevo escenario” que está planteando la pandemia a nivel global y la primera decisión ha sido el aplazamiento, que no la cancelación. En la búsqueda de unas nuevas fechas, el COI está manejando tres opciones: trasladarlos a otoño, celebrarlos en 2021 o incluso posponerlos hasta 2022.

Imagine unos Juegos Olímpicos de Barcelona sin la presencia del Dream Team; unos Juegos de Atlanta sin Michael Johnson; unos Juegos de Pekín sin Michael Phelps, unos Juegos de Río sin Katie Ledecky… pues a todo eso era a lo que se exponía el Comité Olímpico Internacional y el Comité Organizador de Tokio 2020. Thomas Bach, el presidente del COI, aseguraba que los «Juegos no se pueden posponer como si se tratara de un partido de fútbol», pero es que a principio de la pasada semana la postura era nada de «medidas drásticas». Se mantenían las fechas, no se quería saber nada de aplazamiento y se aseguraba que con más de cuatro meses por delante había tiempo de sobra para tomar una decisión al respecto.

COI y Comité Organizador se han topado de bruces con la realidad en las últimas horas. Y esa realidad son las renuncias de organizaciones tan poderosas como son la Federación estadounidense de natación, la de atletismo –los dos deportes sobre los que giran los Juegos–, la británica, Comités Olímpicos como el de Australia, Brasil, Noruega, Francia… La exigencia de que se aplacen los Juegos llevó al COI, según la agencia Reuters, a manejar diferentes opciones. «Se nos pidió hacer una simulación en caso de un aplazamiento. Estamos haciendo planes alternativos, B, C, D… mirando diferentes plazos de aplazamiento», dice a la agencia británica una fuente cercana al organismo que preside Bach. Y en esos diferentes escenarios entra el mantenimiento de las fechas previstas, pero reduciendo el número de días de competición, celebrarlos a puerta cerrada, retrasarlos un mes o mes y medio e incluso fijarlos en 2021 o en 2022. Al final se ha apostado por el aplazamiento y la búsqueda de una nueva fecha.

La última decisión corresponde al COI con la participación de Japón. Casi la mitad de los deportistas tiene pendiente todavía su clasificación para Tokio en preolímpicos que se están retrasando. Muchos de ellos, incluido un buen número de españoles, han mostrado su malestar porque no pueden entrenar en condiciones normales y eso les va a lastrar si termina celebrándose la competición. La posición del Comité Olímpico Español ha sido muy clara desde el principio: respeto a la decisión que se tome desde el COI y desde la OMS, pero un gran número de deportistas españoles no iba a ser capaz de llegar en las condiciones ideales. Lydia Valentín, Carolina Marín, la Federación Española de Fútbol, la de Atletismo… la petición de aplazamiento es unánime.

Bach insistía que a falta de cuatro meses no se puede tomar esta decisión, pero cuanto más se retrase más caro puede resultar al final. Están en juego 3.000 millones de euros en patrocinio, una inversión que ya supera los 12.000 y un calendario deportivo que el verano que viene ya cuenta con una Eurocopa de propina, unos Mundiales de atletismo, unos Mundiales de natación y en 2022 están programados unos Juegos de Invierno, el Mundial de fútbolDe momento el aplazamiento es un hecho, ahora queda por conocer la nueva fecha de los Juegos. El COI se ha dado cuatro semanas de plazo.




Fuente: La Razón

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